Bolillo; sé irrespetuoso

A 18 días para el quinto juego de Panamá en la hexagonal de Concacaf aún me retumban las palabras del técnico de la selección nacional de fútbol de que “nosotros debemos ubicarnos y respetar” la jerarquía de las llamadas selecciones grandes del área.

Querer ganar en casa no es un irrespeto para mi. Desear que nuestra selección haga respetar su localía no lo veo un irrespeto. Lo considero una necesidad, si de verdad, queremos ir a Rusia 2018.

En la vida siempre se busca avanzar y mejorar. Esto es en todas las áreas. Ya Panamá había disputado partidos parejos con Estados Unidos y México, los gigantes del área. Esto me motivaba a pensar que llegaba el momento de poder ganarles, al menos en casa. Y esto sin contar que ya en Copa Oro le hemos ganado.

Tengo claro que fue mucho mejor sumar un punto ante Estados Unidos, el pasado 29 de marzo, que irnos sin nada. Pero me desanima escuchar al técnico decir.... como fue... ahhh “Vamos a respetar un poquito la historia de los demás equipos”. “Yo no he visto por primera vez la clasificación de Panamá a un Mundial.... “Yo si he clasificado a un Mundial”.

¡Bolillo! Por favor, así como muchas veces se pone “verraco”, malcriado e irrespetuoso con la prensa panameña; le pido que le falte el respeto a sus rivales. Gáneles en casa. Así como alardea que usted si ha ido a un Mundial me gustaría que al final de este camino pueda alardear de que llevó a Panamá a su primer Mundial. De que le ganó a los gigantes del área. De que en el Rommel Fernández no perdió ningún partido y le ganó a los llamados rivales directo.

Si solo vamos a respetar la historia entonces “ni nos vistamos que no vamos para ningún lado”.

Las selecciones que por primera vez han ido a un Mundial han tenido que desafiar la historia y romper los parámetros establecidos de la misma. Por ejemplo; cuando Trinidad y Tobago y Jamaica se clasificaron por primera vez a sus respectivos mundiales vencieron a los llamados grandes en casa y alteraron la historia en ese momento, haciendo su propia historia.

La selección de fútbol playa de Panamá, sin mucha bulla y beneficios, cambió su historia. Llegó a un premundial como uno de los equipos más débiles pero no le dio color a eso y se clasificó a su primer Mundial de FIFA ganándole a los grandes del área. La historia no jugó ahí.

Vienen partidos claves y me gustaría que cambiemos la historia de derrotas ante Costa Rica, la historia de que en el Rommel Fernández somos "puro" empates y derrotas en la fase hexagonal y que se den pasos firmes en el camino a la próxima copa del mundo.

Es hora de que a Panamá también se le respete.