Un Mundial dividido por el Francia-Croacia espera antes el duelo Kane y Lukaku

Cuando faltan tres días para la final de Rusia-2018, Francia y Croacia le coquetean al mundo buscando afectos con sus cotizadas figuras, mientras que Inglaterra y Bélgica preparan su despedida del Mundial con el duelo Kane-Lukaku como carta de invitación.

Mbappé, Griezmann, Pogba, Kanté... Los Bleus de Didier Deschamps pretenden seducir a los aficionados con un equipo plagado de luminarias de la élite del fútbol, que se ha trazado el objetivo de conquistar su segunda Copa del Mundo 20 años después de coronarse como anfitrión.

Modric, Rakitic y Mandzukic... Los ajedrezados son la respuesta a un fútbol que se cansó de los mismos de siempre, que pide a gritos una revolución en la cumbre, y los hombres de Zlatko Dalic, terceros en Francia-1998, han dado muestras que van por el camino correcto.

Francia ganó el Grupo C con victorias ante Australia (2-1) y Perú (1-0) y ante Dinamarca se permitió un empate (0-0). Maravilló al mundo con su espectacular triunfo ante Argentina en los octavos de final (4-3) y ante Uruguay (2-0), en cuartos, se dio un pequeño paseo por el parque.

Bélgica, una de las sensaciones de la Copa y que con su victoria ante Brasil (2-1) en los cuartos reforzó la posibilidad de meterse entre los finalistas, apenas sacudió a los franceses en las semifinales y cayó 1-0.

- Por más alegría 'blue' -

"No es poco dos finales en dos años. El deporte nos da el poder de dar felicidad a la gente, de compartir esto con los hinchas franceses. Ahora no nos damos cuenta (...) Vamos a hacer lo posible para que todavía haya más felicidad", prometió Deschamps.

Francia cayó en la final de la Eurocopa de 2016 contra la Portugal de Cristiano Ronaldo, que acabó sorprendiendo a la poderosa anfitriona en casa.

"Francia es un equipo muy fuerte", aseguró la exestrella inglesa Alan Shearer. "Tienen diferentes alternativas de juego, vimos lo que hicieron ante Argentina y cómo jugaron ante Bélgica. Por eso son candidatos al título", reconoció el exastro del Newcastle.

Los balcánicos dominaron el Grupo D con tres sólidas victorias ante Nigeria (2-0), Argentina (3-0) e Islandia (2-1). Dinamarca (3-2) y Rusia (4-3) fueron sus víctimas por penales en los octavos y los cuartos luego de empates 1-1 y 2-2 en 120 minutos, respectivamente.

Inglaterra, el inventor del fútbol que anhelaba romper la maldición de 52 años sin coronarse campeón, fue la última víctima de los croatas en las semifinales, un 2-1 en el tiempo extra que premió su coraje y determinación para no morir.

- El milagro croata -

"Nos hemos hecho un hueco en los libros de historia como el país más pequeño, junto con Uruguay, en acceder a una final, y si tienes en cuenta la infraestructura que tenemos, somos un milagro", afirmó orgulloso el entrenador de los croatas, Zlatko Dalic.

"La fuerza de los croatas es su mentalidad, son luchadores que juegan colectivamente y que adoran ese tipo de partidos", advirtió, por su parte, la leyenda del fútbol holandés Marco Van Basten.

El exastro del AC Milán elogió de forma categórica a Modric, uno de los candidatos a ser el mejor jugador del Mundial. "Él guía a su equipo, dirige el juego. Tener un jugador como él te lleva lejos", analizó.

Mientras llega la final, Inglaterra y Bélgica disputarán el sábado en San Petersburgo el partido por el tercer puesto, un pleito que ya tuvo un primer round en la primera fase, cuando los Diablos Rojos belgas vencieron 1-0 a los Pross.

El nuevo cara a cara, sin el atractivo del título en juego pero sí el honor por terminar en el podio de los mejores, tiene como condimento el enfrentamiento entre el 'Príncipe Harry' Kane y el bombardero Romelu Lukaku.

El capitán inglés lidera la tabla de artilleros con 6 anotaciones y el ariete del Manchester United le sigue con 4.

La segunda versión de este partido, una deseada pequeña final para el gusto de muchos aficionados, será como un encuentro entre amigos, pues 13 de los 23 jugadores belgas militan en clubes de la Premier League.