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Filis-Yanquis, una Serie Mundial pareja de arriba a abajo

NUEVA YORK (AP). Hay algo que no tiene discusión en esta Serie Mundial: los Yanquis y Filis son los dos mejores equipos en las Grandes Ligas.

Protagonistas desde el miércoles de un Clásico de Otoño con pronóstico reservado, la expectativa es que la paridad de fuerzas entre Nueva York y Filadelfia rompa con la costumbre de las últimas cinco ediciones, que no pasaron más allá de un quinto juego.

En busca de un esquivo 27mo campeonato, los Yanquis ganaron 103 juegos para conseguir el mejor récord durante la temporada regular y en sus dos series de playoffs este año aterrorizaron a sus rivales con una letal combinación de pitcheo y bateo.

Los Yanquis fueron el último equipo que logró revalidar la corona, con su tripleta de tí­tulos entre 1998-2000.

Después que el año pasado se adjudicó su segundo campeonato y el primero desde 1980, Filadelfia intenta repetir una gesta que nadie de la Liga Nacional ha podido lograr desde la Gran Maquinaria Roja de Cincinnati en 1975-76.

Ganarle la Serie Mundial al equipo más laureado en la historia con una diferencia sideral sobre los demás, representa la oportunidad de dejar una huella imborrable.

"Los equipos campeones son los que vuelven a repetir", afirmó Carlos Ruiz, el receptor panameño de los Filis. "Nosotros tenemos el potencial, sabemos jugar los partidos con mucha intensidad".

Tanto los Yanquis como los Filis exhiben foja de 7-2 esta postemporada, apenas uno de varios distintivos que tienen como denominador común.

Los abridores del primer juego en el Yankee Stadium, CC Sabathia y Cliff Lee, comparten la caracterí­stica que ganaron el premio Cy Young de la Liga Americana en las últimas dos campañas.

Aún más curioso es el aspecto que en abril pasado ambos estuvieron en el montí­culo en el partido inaugural del nuevo estadio en el Bronx, construido a un costo de 1.500 millones de dólares, a unos cuantos metros del viejo parque. Lee se apuntó el triunfo cuando por entonces lanzaba con Cleveland.

Sabathia y Lee serán aces, pero la expectativa es que se sacudirán muchos jonrones. Esta es la primera vez desde 1926 que los conjuntos que terminaron 1-2 en cuadrangulares en las mayores se miden en la Serie Mundial.

Sencillamente son equipos que predican la paciencia en la caja de bateo.

Los Filis conectaron 224 jonrones, una cifra récord para el club. Fueron el 12do equipo en la historia con cuatro bateadores con 30, entre ellos Ryan Howard y Chase Utley.

Nueva York no se quedó atrás al liderar las mayores con 244 jonrones, 915 carreras anotadas y un promedio de slugging de .478.

Ninguno aflojó el paso en los playoffs: los Filis han anotado 55 carreras y los Yanquis 48.

Como el Yankee Stadium y el Citizens Bank Park de Filadelfia son estadios con dimensiones que favorecen a los bateadores, pues nada hace pensar que los maderos serán silenciados ahora.

También tienen un gusto a venir de atrás. Los Yanquis encabezaron las mayores con 51 triunfos en esa forma, mientras que los Filis lideraron la Nacional con 43.

Pero esta será apenas la segunda vez que se midan en el clásico. La anterior fue en 1950, cuando los Yanquis, con Joe DiMaggio en su alineación, barrieron a los Filis en cuatro partidos, tres de los cuales se definieron por una carrera de diferencia.

Han tenido que pasar 59 años para un reencuentro entre los equipos de dos ciudades geográficamente muy cerca en el Noreste de Estados Unidos. Tanto así­ que no necesitan tomar vuelos de avión para sus traslados. El lunes, los Filis se entrenaron por la mañana y después abordaron un tren que les dejó en el corazón de Manhattan tras una hora y media.

Si hay que dar un favorito, los Yanquis reciben la bendición más que nada por su historial. Derek Jeter, Mariano Rivera, Jorge Posada y Andy Pettitte disputarán su séptima Serie Mundial, y primera desde 2003.

Los Filis están al tanto de la aureola que rodea a los Yanquis.

"No cabe duda de que hay una mí­stica especial cuando se entra al Yankee Stadium, sea el nuevo o el viejo", dijo el jardinero de los Filis Jayson Werth. "Es la catedral del béisbol, el lugar donde todo el mundo quiso jugar desde niño".

A uno que se la hará realidad el sueño de estar en una Serie Mundial es Alex Rodrí­guez, el tercera base de los Yanquis que con un octubre sublime le ha tapado la boca a los crí­ticos que le recriminaban que siempre se achicaba en el otoño.

Tras 16 campañas en las mayores, Rodrí­guez finalmente sabrá lo que es actuar en la cita final del año. Se ha ganado comparaciones con Babe Ruth debido a su promedio de .438, con cinco jonrones y 12 impulsadas en esta postemporada.

"Muchos grandes peloteros nunca tuvieron la oportunidad de jugar en la Serie Mundial", dijo Rodrí­guez. "Ese era mi sueño desde que tení­a cinco años".

Aunque se habla más del bateo, la serie podrí­a decidirse con el relevo, la defensa y el recorrido de las bases.

Los Filis podrí­an sacar ventaja con la parte baja de su orden ofensivo al insertar un bateador designado para los juegos en la casa de los Yanquis. Raúl Ibáñez pasarí­a a ese papel y Ben Francisco tomarí­a su lugar en el jardí­n izquierdo.

Nueva York se antoja mejor con sus abridores, al tener a Sabathia, A.J. Burnett y Andy Pettite para los tres primeros juegos. Lee es la única carta con garantí­as en Filadelfia, ya que Cole Hamels no ha sido el mismo que el año pasado salió como el más valioso de la Serie Mundial y la serie de campeonato. El dominicano Pedro Martí­nez es un enigma por más que lanzó siete entradas en blanco contra los Dodgers en el turno anterior.

El panameño Rivera es de otra galaxia cuando le toca cerrar, pero los Filis respiran algo más aliviados porque Brad Lidge no ha permitido carreras esta postemporada. ¿Será el Lidge que no falló en sus 48 oportunidades de rescates el año pasado o el que malogró 11 en 2009?.

Hay que recordar que los Filis le ganaron a domicilio dos de tres a los Yanquis en una serie interligas a fines de mayo, con Lidge desperdiciando dos salvamentos.

Filadelfia compartió con los Angelinos la mejor marca como visitantes este año y ha ganado tres de cuatro fuera de casa hasta ahora en los playoffs.

"Son los últimos campeones", afirmó el manager de los Yanquis Joe Girardi a modo de reconocimiento. "Están jugando fenomenalmente. Sabemos que van a ser un adversario demasiado duro".

FUENTE: Agencia AP