Con un sabor ácido le dice adiós a la cocina de MasterChef Panamá

Llegar a la mitad de la competencia, después de venir de un reto extremo en donde no tenían los recursos ni se sentían cómodos fue un antes y un después para todos los aspirantes volver a la cocina de MasterChef Panamá sin Alejandro, la poca empatía de cada uno se hizo notar con creces y así lo demostraron en este quinto episodio.

En el primer reto, volvía a la palestra lo misterioso, esta vez en forma de lata, frente a ellos había más de 10 latas sin etiquetas, de las cuales debían utilizar mínimo 7 y corrían el riesgo de que si abrían algo que no querían utilizar igual lo debían incorporar en su plato.

Muchos se fueron por la jamonilla y nada fuera de lo normal, sin embargo, para sorpresa de los jurados, la mayoría hizo platos que agradaron, aunque solo tres pudieron sobresalir más que los otros. Esas tres personas fueron Cristhin quien se llevó el primer lugar, Pablo con el segundo lugar y no menos importante, Gabriel que alcanzó el tercer lugar.

Ellos tenían una gran ventaja, poder escoger a los aspirantes que quisieran para su equipo del siguiente reto. Siendo Cristhin la del primer lugar, tuvo mayor ventaja y escogió a Jessiel y Bárbara, por otro lado, Pablo escogió al Sr. Arroz, es decir Bernardo y a Héctor, ya solo quedaban Leonardo y Sandra, los cuales nadie los había escogido, por lo que formarían automáticamente ser del equipo de Gabriel.

Con solo 45 minutos, el reto consistía en preparar la mejor paella que pudieran, algunos se sentían confiados, otros jamás habían preparado paella antes, pero tomaron sus riesgos, sin embargo, la bomba estalló, de repente Felipe les anuncia a todos que además de la paella, deben cocinar una tortilla española y sangría para acompañar. ¡OH POR DIOS!

El tiempo corría y lo que parecía que tenían controlado se fue al despeñadero para algunos, por un lado, Cristhin teniendo a Bárbara de su lado se sentía confiada ya que ella es mitad española pero igual todo podía pasar.

El tiempo se acabó y pusieron sus platos frente a los jurados, los primeros en pasar fue el equipo rojo conformado por las chicas, este equipo definitivamente que sorprendió a Cuquita, Felipe y Fabien.

En cambio, a los jurados no les agradó mucho el color naranja de la paella del equipo blanco conformado por Pablo, Héctor y Bernardo.

A Gabriel le dijeron que su paella estaba muy seca, a lo que Sandra explotó en el confesionario al decir que no entendía a los jurados, Cuquita le había dicho que tuviera cuidado con que la paella quedara como un guacho. Definitivamente que no estaba ella de acuerdo con los comentarios de ellos, pero tuvieron que aceptar ser el grupo que iba a eliminación.

Ay papa, este último reto venía con sabor a limón y en forma de pie, así es, un pie de limón era la última oportunidad para seguir en la carrera.

Sandra lamentó nunca haber prestado atención a su madre cuando hacía ese dulce pero así es la vida, se apoyo totalmente en sus compañeros que estaban desde el balcón apoyándola, Leonardo fue un total desastre en este reto, nunca había hecho un pie de limón y se le dificultó muchísimo hacer el merengue; Gabriel sacó la casta una vez más en la presentación, pero todo sabía muy dulce y lo ácido de un pie de limón nunca estuvo presente.

¿Quién podía irse? Todos fallaron en varios detalles, la decisión estaba muy reñida, al final Leonardo le dijo adiós a su sueño de ser el primer MasterChef de Panamá, pero dejó algo muy claro: ¡Sí se puede!