LOS ANGELES (AP). Allyson Felix recuerda cómo, a sus 16 años y dando sus primeros pasos en el atletismo, se puso en una cola para que Marion Jones le firmarse un autógrafo.
"Haberla tenido como semejante modelo para después ver todo lo que se destapó, y la manera cómo lo negó todo. Yo le creí, así que fue algo muy devastador", comentó Felix.
Jones está cumpliendo una pena de cárcel tras haber reconocido que mintió sobre su consumo de esteroides. Felix, por su parte, es la niña dorada del atletismo estadounidense.
Es la gran favorita en los 200 metros en Beijing, y pieza clave en los dos equipos de relevos, es decir podría colgarse un total de tres preseas doradas. Esa fue su cosecha en el mundial del año pasado en Osaka, donde se convirtió en la primera mujer en ocho años que logró bajar de los 22 segundos en los 200.
La fama de Felix no es sólo por su talento en la pista. También irradia carisma por su personalidad y atractivo físico.
"¿Necesita el atletismo una nueva chica bonita?", se pregunta su entrenador Bob Kersee. "Claro que sí".
Felix recientemente posó para una sesión de fotos de moda para la revista Vogue.
Pero Felix viene de un familia conservadora y religiosa.
Dos de sus abuelos fueron pastores, y uno aún predica a los 98 años. Su padre es un ministro que enseña sobre el Nuevo Testamento griego, su madre Marlean es profesora de tercer grado en una escuela especializada, ambos en los suburbios de Los Angeles.
Felix dedica sus domingos para dar clases y participa con su madre en estudios de la Biblia.
"Lo primero es carácter", dijo su padre, Paul. "Dios nos dio ciertas habilidades, pero lo que realmente valora es el corazón de la persona".
Felix dice que sus valores le servirán para no causarle a sus seguidores ese sentimiento de "devastación" que tuvo cuando, tras años de vehementes desmentidos, Jones admitió el pasado octubre que consumió esteroides antes de competir en los Juegos Olímpicos de 2000.
"Yo sé lo que se siente el tener a alguien en un pedestal", afirmó Felix.
Aunque Jones se imponía a fuerza de músculo y potencia, Felix es un modelo de garbo.
De 5 pies, 6 pulgadas de altura y 125 libras de peso, se puede decir que flota en vez de correr, con sus pies apenas rozando sobre la pista.
Su estilo es natural, aunque Felix no se cree los elogios.
"La gente dice eso y yo me quiero matar, diciendo, 'ustedes no sabe lo mucho que duele hacer esto'", afirma.
FUENTE: Agencia AP
