Deportes 7 de febrero de 2012 - 00:00

Belichick permitió touchdown de Giants al final del Súper Bowl

INDIANAPOLIS (AP). Bill Belichick le dio claras instrucciones a su equipo defensivo: dejen que el corredor rival anote.

Tentando a la suerte con una maniobra cuestionable, el calculador entrenador de los Patriots de Nueva Inglaterra le dijo a sus jugadores que se quitaran del camino y le abrieran un amplio sector a Ahmad Bradshaw para que anotara. Así­, el quarterback Tom Brady tendrí­a la oportunidad de ganar el Súper Bowl en los últimos 57 segundos.

Por supuesto que la decisión fue inusual pero, aunque falló y los Giants de Nueva York ganaron el tí­tulo 21-17, no fue un disparate. Belichick estaba seguro de que le daba a los Patriots las mayores probabilidades de ganar.

Nueva Inglaterra ganaba 17-15 a sólo 1:04 minutos del final, pero le quedaba sólo un tiempo muerto cuando Nueva York tení­a una segunda oportunidad a seis yardas de la zona de anotación.

Si los Patriots tacleaban a Bradshaw, el reloj seguirí­a corriendo, a menos que usaran su tiempo muerto. Si lo hací­an, los Giants podrí­an haber dejado correr el reloj después de la siguiente jugada, lo cual le hubiera dado a Lawrence Tynes varios segundos preciosos para intentar un fácil gol de campo.

Desde esa distancia, dijo Belichick el lunes, la patada tení­a un "í­ndice de éxito muy por encima del 90%".

La estrategia escogida habí­a sido aplicada, aunque también en forma fallida, en el Súper Bowl de 1998 por el entrenador Mike Holmgren de los Packers de Green Bay contra los Broncos de Denver.

Sin embargo, el plan atentaba contra la naturaleza competitiva de los jugadores defensivos, cuya misión es alejar a los adversarios de la zona de anotación, y de los corredores, cuyo objetivo es entrar allí­.

"Eso me mató", dijo el linebacker Brandon Spikes, un jugador de dura pegada que simplemente se hizo a un lado. "Cuando llegó la decisión de dejarlos anotar, me dije: '¿Qué? Yo estoy aquí­ para hacer mi trabajo y ese es mi trabajo, jugar a la defensiva y... ¿dejarlos anotar?' Fue difí­cil, fue muy difí­cil".

Bradshaw tuvo también que lidiar con su instinto. Cuando se aproximaba a la lí­nea de anotación, intentó detenerse al tiempo que trataba de no perder el equilibrio. Pero la inercia lo metió en la zona de anotación, donde cayó de espaldas mientras su quarterback Eli Manning le gritaba que se echara al piso antes.

"Lo intenté", dijo Bradshaw, "pero no pude".

El marcador quedó 21-17 para los Giants y Brady tuvo esos 57 segundos para anotar un touchdown. Ya lo habí­a hecho muchas veces, pero no en esta ocasión.

FUENTE: Agencia AP