Deportes 3 de noviembre de 2010 - 00:00

Jerry Jones, sin opciones para corregir el desastre en Dallas

IRVING, Texas, EE.UU. (AP). Jerry Jones parece tener las manos atadas. Los Cowboys tienen una foja de 1-6, son un verdadero desastre y hay muy poco que el dueño y gerente general pueda hacer para sacarlos del hoyo.

Todos hablan ahora de que deberí­a despedir al entrenador Wade Phillips. Pero difí­cilmente Jones considera que esa decisión serí­a de ayuda. De creerlo, quizás ya lo hubiera despedido. El propio Phillips ofreció su cabeza en lo que pareció un discurso en que renunciaba a las esperanzas de lograr algo en la campaña, después de caer el domingo pasado ante los mediocres Jaguars de Jacksonville.

Mantener a Phillips en el cargo serí­a una decisión impopular _de hecho ya lo es_, pero pocas personas tienen tanta experiencia en tomar ese tipo de medidas controversiales como Jones, quien despidió a Tom Landry y a Jimmy Johnson, contrató a Barry Switzer y echó a Troy Aikman y a Emmitt Smith.

Las crí­ticas no suelen convencer a Jones, pero el dinero sí­. Y tal vez el dinero es el meollo de todo este asunto.

Si Phillips es despedido, los Cowboys le adeudarí­an al menos 3 millones de dólares para el 2011. Difí­cilmente renunciará, sobre todo si se toma en cuenta que, ante el fracaso, éste podrí­a ser su último empleo como entrenador en la NFL.

Jones, en tanto, esperarí­a que un entrenador a quien le paga tanto se quede en el puesto.

Desde luego, Dallas podrí­a ir en pos de algún entrenador que haya conquistado el Super Bowl, como Bill Cowher, Tony Dungy o Jon Gruden, pero la decisión no resulta tan sencilla. Esa medida seguramente serí­a un revulsivo en los vestuarios y, a nueve partidos de que concluya la campaña, darí­a a Dallas un comienzo anticipado en su plan de reconstrucción.

¿Serí­a eso suficiente para contratar a uno de esos laureados entrenadores?

Hay que tomar en cuenta que persisten las disputas contractuales. Jones es miembro del comité ejecutivo del consejo de administración de la NFL y tendrá un papel protagónico en las próximas negociaciones con el sindicato de los jugadores.

Se estarí­a preparando para una disputa por el contrato colectivo, que podrí­a incluso impedir que se realice la temporada del 2011.

"La última vez se hizo un pequeño giro, pero ahora se trata de cambios estructurales", dijo Jones. El contrato "es inaceptable como está".

Destituir a Phillips representarí­a un indicio de que Jones se prepara para que sí­ se realice la temporada del 2011, lo que irí­a contra la postura de negociación de los dueños, la cual señala que están dispuestos a que se cancele la campaña. Ello explica por qué desearí­a evitar el riesgo de pagar grandes sumas de dinero a dos entrenadores que podrí­an no dirigir durante el año próximo.

FUENTE: Agencia AP