PITTSBURGH (AP). El linebacker de Pittsburgh, James Harrison, no deja de dar golpes aparatosos, y la NFL sigue imponiéndole multas.
Las sanciones fijadas al linebacker totalizan 100.000 dólares, incluida una por 75.000 a raíz de un golpe propinado con el casco en el partido del 17 de octubre. Ese impacto provocó una conmoción cerebral al receptor de Cleveland, Mohamed Massaquoi.
"El monto del dinero se está convirtiendo en un problema", dijo Harrison el jueves. "De las multas que me pusieron, dos de ellas fueron por jugadas en las que ni siquiera hubo una infracción. No sé qué más decir".
La multa por 75.000 dólares fue anunciada hace dos semanas, cuando la NFL endureció sus políticas sobre los golpes a la cabeza y al cuello. Esa política llevó a que Harrison contemplara brevemente la posibilidad de retirarse.
Los defensive backs Brandon Merriweatheer, de Nueva Inglaterra, y Dunta Robinson, de Atlanta, fueron multados con 50.000 dólares cada uno en aquella semana, por jugadas que fueron consideradas por la liga una infracción flagrante de las reglas de seguridad. Harrison recibió la sanción más severa por reincidir.
Además, hubo una multa de 5.000 dólares contra Harrison, por azotar en el terreno de juego al quarterback de Tenesí, Vince Young, el 19 de septiembre. Ni la jugada de Massaquoi ni la de Young fueron castigadas por los árbitros en los partidos.
Después de que Harrison golpeó a Brees por la espalda el domingo por la noche, en la derrota que sufrieron los Steelers por 20-10, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, citó al linebacker, tres veces electo al Pro Bowl, para conversar el martes en Nueva York y para explicarle la forma más estricta de sancionar los golpes peligrosos en la NFL.
Harrison consideró que el encuentro fue "productivo a medias", y dijo que incluyó una conversación sobre el golpe a Brees.
FUENTE: Agencia AP

