Deportes 14 de agosto 2008 - 04:00hs

Sin Phelps, EEUU sufre una paliza en natación; bronce para Brasil

BEIJING (AP). Sin Michael Phelps en acción, Estados Unidos sufrió el jueves una soberana paliza en la natación de los Juegos Olí­mpicos, en una jornada en la que Brasil se llevó un sorpresivo bronce gracias a César Cielo en la esperada final de los 100 metros estilo libre.

Ganador de cinco medallas de oro y en todos los casos con récord mundial, Phelps solo se zambulló para avanzar a la final de los 200 metros libre, una de las tres batallas decisivas que le espera para incrustarse aún más con letras doradas en la historia del deporte olí­mpico. El estadounidense ya ha ganado cinco oros, lo que le da un total de 11 y lo coloca como el deportistas que más preseas doradas ha atrapado en la historia olí­mpica.

Con su aporte, Estados Unidos domina la natación, pero el jueves los norteamericanos se fueron en blanco.

Los triunfadores fueron el francés Alain Bernard en los 100 libre; el japonés Kosuke Kitajima en los 200 pecho; la china Liu Zige en los 200 mariposa y Australia en el relevo femenino 4x200 libre.

Con solo dos medallas de bronce durante el dí­a, fue la primera vez en seis jornadas que Estados Unidos se va sin subir al techo del podio.

A pesar de todo, domina la natación con holgura con un total de 20 medallas, de las cuales siete son de oro, cinco de plata y ocho de bronce.

Su escolta es Australia con 14 (5-3-6) y detrás marcha Japón con cuatro (3-0-1). Corea y Francia tienen un oro cada uno y Brasil apareció en el medallero con el bronce de Cielo.

El gran ausente de la jornada, ya que no participó de ninguna final, fue el fenomenal Phelps.

"Me siento bien y solo hago lo que puedo", dijo Phelps tras emerger de la piscina del Cubo de Agua con la clasificación asegurada a la final de los 200 metros combinados, en los que clavó un tiempo de 1.57.70 para salir detrás de Lochte, con 1.57.69.

"Ahora voy a tratar de descansar lo más posible", agregó Phelps, de 23 años, que llegó a Beijing con el objetivo de superar a Mark Spitz como el nadador que más medallas de oro ganó en un solo juego, en este caso siete en Munich 1972. A Phelps le restan tres pruebas.

Mientras Phelps ya estaba seco, Cielo dejaba la alberca con un bronce colgado del cuello.

"Fue la mejor carrera de mi vida", dijo Cielo. "Fue algo inesperado, pero gracias a Dios se dio esta alegrí­a", agregó el brasileño, quien llegó tercero con el mismo tiempo del estadounidense Jason Lezak, con 47.67 segundos.

El francés Alain Bernard se llevó la de oro con 47.21 y el australiano Eamon Sullivan la de plata con 47.32, después de haber estampado en las semifinales un récord mundial con 47.05.

Cielo se vio entreverado entre los grandes de la natación: terminó con el mismo tiempo que el estadounidense Jason Lazak, la gran figura en el relevo 4x100 libre, en el que superó por un pelo en los metros finales a Bernard y mantuvo vivas las posibilidades de Phelps de ganar ocho oros, y dejó atrás al holandés Pieter van den Hoogenband, doble campeón olí­mpico, quien terminó quinto con 47.75.

Cielo compartió el bronce con Lazak.

"Fue muy bueno ganar esta medalla, pero ahora espero ganar otra, que ojalá sea de oro", destacó Cielo, quien en la sesión nocturna participaba de las eliminatorias de los 50 metros, su gran especialidad. Los 100 no son su fuerte.

En los 200 metros el japonés Kitajima mejoró su propio récord olí­mpico y se convirtió en el primer nadador que gana todas las pruebas de pecho en dos olimpiadas consecutivas.

Kitajima ganó con un tiempo de 2 minutos y 7.64 segundos, mejorando el récord olí­mpico de 2:08.61 que él mismo habí­a establecido en las semifinales.

El japonés ganó también con un récord mundial el oro en los 100 metros pecho.

La medalla de plata fue para el australiano Brenton Rickard con 2:08.88 y el francés Hugues Duboscq atrapó la de bronce con 2:08.94.

La china Liu Zige, por su parte, embolsó la dorada en los 200 mariposa con un récord mundial de 2 minutos y 4.18 segundos, batiendo la marca anterior de la australiana Jess Schipper, con 2:05.40 que cronometró en Canadá en 2006.

"No creí­a que podí­a nadar tan rápido", dijo la ganadora, alentada ruidosamente por unas 12.000 personas en el estadio.

"Estoy tan sorprendida de haber ganado el oro como de haber hecho el récord mundial", agregó la china, cuya compatriota Jiao Liuyang obtuvo la medalla de plata con 2:04.72 y Schipper la de bronce con 2:06.26.

Guiada por Stephanie Rice, que lleva ganados tres oros en estos juegos, Australia se impuso en el relevo 4x200 libre con el aporte de Bronte Barratt, Kylie Palmer y Linda Mackenzie, para conformar un cuarteto que recorrió la distancia en 7:44.31.

Ese tiempo pulverizó la marca de 7:50.09 que Estados Unidos hizo en el mundial de Melbourne 2007. China se llevó la medalla de plata y Estados Unidos la de bronce.

FUENTE: Agencia AP

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