Fútbol Fútbol -  18 de julio 2011 - 13:00hs

América: Unas semifinales inesperadas

BUENOS AIRES (AP). Una Copa América que se burló de todos los pronósticos entra a su penúltima etapa con unas semifinales impensadas hace unas cuantas semanas: Uruguay contra Perú y Paraguay ante Venezuela.

Las semifinales se ponen en marcha el martes con el duelo Uruguay-Perú en La Plata y concluyen el miércoles con el partido Paraguay-Venezuela en Mendoza.

Uruguay es el único de los favoritos que sobrevivió a unos cuartos de final que le cerraron la puerta al anfitrión Argentina y Brasil.

Chile y Colombia, lí­deres de sus respectivos grupos y probablemente los que mejor jugaron en la primera ronda, también se despidieron en la segunda fase del torneo, en la que tres de los cuatro partidos se fueron a alargue, y dos se decidieron en definiciones por penales.

Una Copa atí­pica, por demás.

La eliminación de la Verdeamarela el domingo a manos de Paraguay _empataron 0-0 y la Albirroja se impuso 2-0 en una definición en la que los brasileños fallaron todos sus remates_ significa que Sudamérica tendrá un nuevo monarca en el fútbol.

Brasil ya no podrá sumar su tercer tí­tulo consecutivo, un primer traspié para la nueva generación de estrellas encabezada por Neymar y Ganso, y a la que el técnico Mano Menezes apuesta para el Mundial de 2014, en el cual serán locales.

Lo de Argentina fue una catástrofe por donde se le mire, aunque su técnico Sergio Batista se niegue a admitirlo.

Bendecida con la presencia del mejor futbolistsa del mundo, Lionel Messi, la Albiceleste fue eliminada el sábado por Uruguay en otra definición desde los 12 pasos, en la que el único que falló un penal fue Carlos Tevez, incluido por Batista en el plantel a última hora ante la presión popular.

Chile, de brillante y alegre desempeño en la primera ronda, fue eliminado el domingo 2-1 por una Vinotinto que está escribiendo la página más brillante en la historia del fútbol venezolano; y Colombia cayó 2-0 el sábado ante una selección peruana por la que nadie apostaba un peso antes del torneo, tomando en cuenta que habí­a perdido por lesiones a sus dos referentes de ataque, Claudio Pizarro y Jefferson Farfán.

Ahora es el turno de Uruguay de sacar la cara por los grandes.

La Celeste, que consigue resultados pero todaví­a no encuentra el nivel que exhibió al terminar cuarta en el Mundial de Sudáfrica, tiene una oportunidad inmejorable de romper el empate de 14 tí­tulos que tiene con Argentina como máximos ganadores en el torneo.

La tarea, sin embargo, pinta complicada ante el equipo dirigido por el uruguayo Sergio Markarián, que crece en confianza con cada paso que da hacia su tercer tí­tulo histórico, y primero desde 1975.

Sin brillar, pero sin caer en sombras, Perú comenzó a borrar la mala imagen que dejó al terminar último en las pasadas eliminatorias mundialistas. Markarián impuso orden, disciplina y seriedad a un proceso que, por ahora sin Pizarro ni Farfán, tiene como emblemas a Paolo Guerrero y Juan Vargas.

Una mención especial para Venezuela, un equipo que abandonó el nido y ya vuela alto.

Pase lo que pase en su partido contra Paraguay, el plantel de César Farí­as ya logró su mejor actuación histórica, superando los cuartos de final que alcanzó hace cuatro años cuando organizó el torneo.

Más allá de los resultados, Venezuela ha brindado una buena impresión por el desarrollo de su fútbol, hace no mucho tiempo rudimentario, y hoy capaz de jugarle de tú a tú a equipos como Brasil y Chile.

Una curiosidad de estas semifinales: los cuatro equipos ya se toparon en la fase de grupos. Uruguay empató 1-1 con Perú en el C, y Venezuela igualó 3-3 con Paraguay, un partido en el que remontó una desventaja de dos goles en los cinco últimos minutos.

Unos antecedentes tan parejos como esta Copa.

FUENTE: Agencia AP