BOGOTA (AP). La obsesión de Carlos Valderrama de convertirse en director técnico y más tarde manejar la selección nacional de Colombia murió a raíz de su frustrado paso por el Atlético Junior de Barranquilla.
La reacción del hombre conocido por sus buenas maneras y tranquilidad se originó en un penal que señaló Ruiz a favor del América de Cali y significó la eliminación del Junior de la ronda semifinal del torneo Clausura del 2007.
Cuando se le pregunto si mantenía la idea de prepararse para ser técnico respondió: "Estoy bien así. Ya viví la experiencia que quería vivir y ahora estoy bien así".
La vida de Valderrama transcurre entre Barranquilla y Santa Marta, su ciudad natal, tiene una escuela de fútbol, juega en un torneo reservado para veteranos, periódicamente participa en programas de televisión y en promociones publicitarias.
"Lo que pasa es que me gané más problemas que satisfacciones (durante su paso por el Junior) y yo soy un 'man' (hombre) alegre, no con problemas", explicó esta semana al diario El Heraldo de Barranquilla y anotó "ahí tengo mi escuelita. Yo sigo vinculado al fútbol sacando pelaos (muchachos) para los equipos profesionales".
Valderrama, de 46 años de edad, recientemente prometió a un estudiante raparse la cabeza el día que Colombia gane un mundial.
"Yo soy de palabra. Que clasifique no, yo ya fui tres veces (al mundial), que llegue a ser campeón mundial y me corto la melena", concluyó sonriente.
FUENTE: Agencia AP


