BRASILIA (AP). El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó el martes una ley que criminaliza la violencia en los estadios de fútbol y otorga reconocimiento legal a las barras organizadas de los equipos brasileños.
También criminaliza la reventa de entradas a los espectáculos deportivos, con castigos para el que vende la entrada y para el funcionario del equipo que le facilitó acceso a los boletos. Al mismo tiempo, sanciona a los árbitros que manipulan resultados de los partidos.
"El objetivo de esta ley es que las personas pueden celebrar en los estadios y apoyar a sus equipos, y que no se organicen para actividades antisociales", explicó el ministro de Deportes, Orlando Silva.
Autoridades brasileñas destacaron la importancia de la ley para crear un clima de paz en los estadios de cara al Mundial de 2014, que se realizará en Brasil.
En los estadios con capacidad superior a 10.000 espectadores, la ley exige la instalación de equipos de video para monitorear el comportamiento de los aficionados.
Los partidos que reúnen a las aficiones más grandes de Brasil suelen desencadenar enfrentamientos entre las barras organizadas, que en algunas ocasiones ha ocasionado la muerte de los involucrados
Por ello, el ministro de Justicia, Luiz Paulo Barreto, explicó que la ley requiere la presencia de un juez dentro del estadio en partidos importantes para que pueda tomar decisiones judiciales rápidas, como la detención o expulsión de aficionados envueltos en acciones de violencia.
"Los estadios siempre fueron un espacio de convivencia democrática en la sociedad brasileña, la sociedad no puede perder ese espacio para la violencia y el miedo", comentó Barreto.
El ministro Silva, por su parte, señaló que uno de los puntos más polémicos de la ley fue el reconocimiento legal de las barras organizadas de los equipos, señalados por muchos como fuente de violencia en los partidos.
"Yo creo que (las barras) son organizaciones legítimas de jóvenes que apoyan a sus equipos y hacen un espectáculo aparte en Brasil, (pero) también en las hinchadas puede haber uno u otro miembro que ocasiona desvíos", comentó el ministro de Deportes.
Ante ello, la ley reconoce a las barras y les exige registrar a sus miembros, con lo cual se hace responsable civilmente por los daños que ocasionen sus integrantes en los estadios y fuera de ellos.
El nuevo estatuto sustituirá una ley que data de 2003 y pretende estrechar el control sobre los responsables de hechos de violencia en el fútbol brasileño.
FUENTE: Agencia AP

