MEXICO (AP). Uno es el equipo de la UNAM, el de los futbolistas hechos en casa, los que cantan un himno universitario antes de cada partido y que en ocasiones saltan a la cancha con salarios modestos mientras no se han convertido en jugadores con probados en la cancha.
Pumas es el campeón defensor del fútbol mexicano, título logrado en base a garra, fundamentado en sus canteranos, con un liderazgo bien definido y que en este Apertura 2011 ha vuelto a ser protagonista a pesar de que no contrató refuerzos, de que vendió a varios titulares y que ha debutado ya a nueve canteranos.
El América no se corona desde 2005 y la espera de nuevos logros amenaza con extenderse por mucho tiempo. En el actual torneo ocupa el 16to lugar y viene de sufrir en su propio estadio para apenas empatar con Tijuana, el equipo que recién ascendió a la primera división mexicana.
Pumas y América se miden el sábado en el Estadio Olímpico Universitario de la capital mexicana en uno de los encuentros más apasionantes de cada torneo, y llegan por caminos opuestos.
Pero se trata de un clásico, y en este tipo de partidos es difícil hablar de favoritos. No es necesario ir muy atrás para corroborarlo.
América le ganó 2-0 a domicilio a Pumas en la última jornada del torneo anterior, con goles de Vicente Matías Vuoso y Angel Reyna, para impedirle quedarse con el liderato general. De cualquier forma, los universitarios terminaron dando la vuelta olímpica en su propio estadio tras lograr su séptimo campeonato de liga.
"Ninguna ventaja", dijo esta semana el director técnico de Pumas, Guillermo Vázquez, luego de regresar a México tras un nuevo compromiso dentro de la Liga de Campeones de la CONCACAF. "Al contrario, venimos de viajes importantes y eso no te da ninguna ventaja, estamos en la liga retomando un paso que ya habíamos tenido, nada más".
Pumas ha ligado dos triunfos en el torneo para dejar atrás una racha de cinco partidos sin ganar. Ese bache fue causado por expulsiones en cuatro juegos consecutivos, jugadores lesionados y el trajinar de dos torneos simultáneos, pero parece que superó la prueba y ahora tiene 17 puntos, empatado con Tigres en el cuarto lugar de la tabla general, a una unidad de Jaguares de Chiapas, Cruz Azul y Guadalajara.
Aunque Vázquez mantiene la cautela, es difícil ignorar que los auriazules llegan con buen paso, saludables y motivados a un duelo que para sus oponentes podría resultar decisivo en sus aspiraciones. América no gana desde la sexta fecha y apenas acumula 10 unidades. El domingo, en su primer juego desde que reemplazó a Carlos Reinoso como entrenador de las Aguilas, Alfredo Tena vio a su equipo recibir un gol a los 13 segundos contra los Xolos de Tijuana, el segundo gol más rápido en la historia del Estadio Azteca.
"Parece que no hubo un cambio anímico inmediato con el cambio de técnico", observó Juan Antonio Luna, una gloria del América que fue parte de esos vibrantes duelos entre Aguilas y Pumas en los años 80, lo mismo que Tena y Vázquez. Fue en ese entonces que la rivalidad entre estos dos equipos de la Ciudad de México se extendió a nivel nacional. "Pumas llega en mejor forma anímica y futbolística", agregó Luna.
Los jugadores del América, sin embargo, han manifestado confianza en volver a ganar en el patio de Pumas y a empezar a dejar atrás el pésimo torneo que atraviesan. Un triunfo metería al América de lleno en la pelea por la liguilla y sobre todo le levantaría el ánimo. Pero una derrota lo alejaría tanto como a siete puntos de la zona de clasificación y, más importante, podría dañarle la confianza de manera contundente.
"Creo que sí podemos ganarle a Pumas, lo hicimos el torneo pasado, no es nada extraño, somos el América y le podemos ganar a cualquiera", dijo confiado y desafiante el volante argentino Daniel Montenegro a los reporteros.
Si el América realmente quiere lograrlo, va a tener que exhibir una mejor cara contra un equipo que se caracteriza por jugar rápido y aprovechar los espacios, sobre todo cuando la pelota pasa por los pies del argentino Martín Bravo, único que ocupa plaza de extranjeros en Pumas, y el volante Javier Cortés. Ambos parecen entrar en su mejor forma a estas alturas del torneo.
Por tratarse del partido que suele encender de más los ánimos de los aficionados en el estadio, incluso considerado un evento de alto riesgo desde hace varios años, se dispuso un operativo policiaco que incluye a 1.900 agentes de la Secretaría de Seguridad del Distrito Federal y 1.200 más de la policía auxiliar capitalina, además de un cuerpo de seguridad perteneciente a la UNAM.
FUENTE: Agencia AP
