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Preakness: Manuel Azpúrua puede hacer historia

BALTIMORE (AP) — Manny Azpúrua podría estar retirado, disfrutando del sol en el sur de Florida. Tranquilamente pudo haber vivido de su exitosa trayectoria hípica en su natal Venezuela, donde ganó más de 3.500 carreras antes de venir a Estados Unidos hace 35 años.

Se entiende que uno quiera alejarse de los rigores en los hipódromos: levantarse antes del amanecer, todo el esfuerzo físico y la constante preocupación por sus caballos.

Pero ocurre que Azpúrua se encuentra entrenando al mejor caballo de su vida, con 85 años de edad. De ninguna manera se iba a jubilar ahora, y menos cuando Social Inclusion, un potro con un historia de tres carreras pero que rebosa talento.

Social Inclusion ganó su primera prueba con una ventaja de siete cuerpos y medio. En su segunda carrera, ganó por 10 cuerpos y batió el récord de la pista del Gulfstream Park en Florida. Luego figuró tercero en el Wood Memorial, superado por una nariz por el segundo lugar. Como consecuencia, se quedó corto dentro de la lista de puntos que determinó los 20 caballos que se clasificaron al Derby de Kentucky.

Así que Azpúrua y el potro esperaron por el Preakness, donde California Chrome —el ganador del Derby y súper favorito— intentará el sábado dar el segundo paso por la Triple Corona.

En las gabelas, Social Inclusion aparece segundo con un 5-1 dentro de los 10 caballos inscritos.

Una victoria convertiría a Azpúrua en el entrenador más viejo que ensilla a un ganador del Preakness, apenas dos semanas que Art Sherman, de 77 años, se convirtió en el más longevo con su victoria en el Derby con California Chrome.

"Sunny Jim" Fitzsimmons tenía 82 años y 10 meses, cuando ganó el Preakness de 1957 con Bold Ruler.

"Todas las carreras son idénticas", dijo Azpúrua el jueves. "Lo único diferente es el nombre".

Si Social Inclusion es tan inexperto como Azpúrua es inteligente, la fe del entrenador en su caballo sigue siendo fuerte.

"Adoro este caballo", dijo. "Está haciendo todo y estoy contento por ello. Espero mucho de él".

Social Inclusion contará con mucho apoyo en Venezuela, país de nacimiento del propietario Ron Sánchez.

"Debo decir que dos o tres millones de personas seguirán la carrera", indicó Sánchez.

La pasión de Azpúrua por la hípica es evidente cuando habla. Sus ojos se llenaron de lágrimas e hizo una pausa para serenarse antes de decir, "adoro este deporte. Me encantan los caballos".

Se mueve lentamente por el establo, y en una inusual concesión a su edad conduce un auto de golf por la pista para ver a su caballo entrenar.

Sánchez agradece la dedicación y la pasión de Azpúrua, y describe su relación como la de padre e hijo.

"Siento mucho respecto por él. Fue un héroe nacional para los aficionados de las carreras de caballos en Venezuela", dijo Sánchez. "Mientras más lo conozco más quiero aprender de él. Es mi apuesta y lo vamos a lograr. Es un sueño para ambos".

Después de la segunda carrera de Social Inclusion en Gulfstream, donde arrasó, Sánchez empezó a recibir ofertas por el potro. Y los precios que los compradores potenciales estaban dispuestos a pagar aumentaron.

Sánchez los rechazó a todos.

"No vendí al caballo porque querían quitárselo" dijo mientras su mano derecha descansaba en el hombro de Azpúrua. "La lealtad es una palabra fuerte y soy un tipo leal. Vamos a seguir juntos".

Social Inclusion trotó y galopó el jueves en Pimlico como parte de la preparación para el Preakness de una milla y 3/16.

"Por la forma en que está galopando me muestra que le gusta la pista", dijo Azpúrua. "Espero lo mejor para él y para nosotros".

FUENTE: BETH HARRIS (Associated Press)