IRVING, Texas, EE.UU. (AP). Jerry Jones parece tener las manos atadas. Los Cowboys tienen una foja de 1-6, son un verdadero desastre y hay muy poco que el dueño y gerente general pueda hacer para sacarlos del hoyo.
Mantener a Phillips en el cargo sería una decisión impopular _de hecho ya lo es_, pero pocas personas tienen tanta experiencia en tomar ese tipo de medidas controversiales como Jones, quien despidió a Tom Landry y a Jimmy Johnson, contrató a Barry Switzer y echó a Troy Aikman y a Emmitt Smith.
Las críticas no suelen convencer a Jones, pero el dinero sí. Y tal vez el dinero es el meollo de todo este asunto.
Si Phillips es despedido, los Cowboys le adeudarían al menos 3 millones de dólares para el 2011. Difícilmente renunciará, sobre todo si se toma en cuenta que, ante el fracaso, éste podría ser su último empleo como entrenador en la NFL.
Jones, en tanto, esperaría que un entrenador a quien le paga tanto se quede en el puesto.
Desde luego, Dallas podría ir en pos de algún entrenador que haya conquistado el Super Bowl, como Bill Cowher, Tony Dungy o Jon Gruden, pero la decisión no resulta tan sencilla. Esa medida seguramente sería un revulsivo en los vestuarios y, a nueve partidos de que concluya la campaña, daría a Dallas un comienzo anticipado en su plan de reconstrucción.
¿Sería eso suficiente para contratar a uno de esos laureados entrenadores?
Hay que tomar en cuenta que persisten las disputas contractuales. Jones es miembro del comité ejecutivo del consejo de administración de la NFL y tendrá un papel protagónico en las próximas negociaciones con el sindicato de los jugadores.
Se estaría preparando para una disputa por el contrato colectivo, que podría incluso impedir que se realice la temporada del 2011.
"La última vez se hizo un pequeño giro, pero ahora se trata de cambios estructurales", dijo Jones. El contrato "es inaceptable como está".
Destituir a Phillips representaría un indicio de que Jones se prepara para que sí se realice la temporada del 2011, lo que iría contra la postura de negociación de los dueños, la cual señala que están dispuestos a que se cancele la campaña. Ello explica por qué desearía evitar el riesgo de pagar grandes sumas de dinero a dos entrenadores que podrían no dirigir durante el año próximo.
FUENTE: Agencia AP