PEORIA, Arizona, EE.UU. (AP). Después de todo el torbellino de emociones que vivió tras alzarse con el premio Cy Young Félix Hernández quiere prolongar su reinado en las Grandes Ligas.
Además, con la nueva jerarquía que ha alcanzado dentro de su club tras ganar el premio, aspira apuntalar a Seattle a una mejor campaña después de que terminó con 101 derrotas en 2010.
El "Rey Félix" asegura que se siente contento con los Marineros, a pesar de que no contó con el apoyo ofensivo del equipo la pasada temporada.
"Primero que nada, estoy orgulloso de haber ganado el premio y contento con la temporada que viene", expresó Hernández a la AP. "Estoy trabajando fuerte porque no es uno que quiero ganar, sino son muchos, y la verdad que deseo ayudar a este equipo a llegar a los playoffs. No será este año, pero puede haber una sorpresa".
El que viene será el segundo año de un contrato de cinco y 78 millones de dólares que firmó a inicios de 2010.
Estuvo muy ocupado por el trajín tras ser premiado con el Cy Young de la Liga Americana.
Hernández se acreditó apenas 13 victorias contra 12 reveses, pero su dominio en otras estadísticas le permitió imponerse en una elección que suscitó un debate como pocos.
El derecho lideró su liga en efectividad (2.27) e innings lanzados (249 y dos tercios). Se quedó corto por uno de encabezar la cuenta de ponches (232) y fue tercero en blanqueadas (6). Treinta de sus 34 aperturas fueron de calidad y fue también el pitcher que permitió el promedio más bajo de bateo en su contra (.212).
"Fue un trabajo logrado día a día que se reconoció y que quiero repetir", subrayó.
En medio de todo, Hernández sacó tiempo para entrenarse en el receso. El premio, más que crearle presión, lo ha motivado.
"Me da más ímpetu", aseguró el venezolano, rumbo a su séptima temporada con Seattle. "Quiero hacer lo mismo que he venido haciendo los últimos años, seguir siendo el mismo pitcher y hacer mi trabajo".
Se le ve también relajado. Poco después de un entrenamiento matutino, se tira a un sofá a ver televisión en un cuarto dentro del vestuario.
Su rutina, la manera como asume su preparación; la confianza y energía positiva que transmite a sus compañeros son cuestiones que valora inmensamente el equipo.
"Félix es una cosa del otro mundo", comentó el coach del bullpen Jaime Navarro. "Todo mundo sabe que él quiere más y también ayudar al equipo".
A pesar de ser el ganador del Cy Young, Hernández es un pitcher joven que "le gusta escuchar y aprender más", destacó Navarro. "Quiere ser más de lo que ha sido".
Hernández es tal vez el mejor lanzador de las mayores, pero estar en Seattle implica que tenga un perfil relativamente anónimo, diferente a si estuviese en Nueva York, Boston o Los Angeles.
Su cruz es la falta de respaldo con el bate que recibió el año pasado. Los Marineros tuvieron la peor producción (513 carreras) desde que en 1973 se empezó a usar el bateador designado. Apenas anotaron un promedio de 3.07 carreras en sus salidas.
Pero insiste que en Seattle, ciudad en el extremo noroccidental de Estados Unidos, se siente a sus anchas.
"Me siento súper contento de estar aquí, no me arrepiento de nada, me encanta la organización, me encanta el equipo; acá están mis compañeros... es un trato de verdad especial", afirmó Hernández.
Muchos de los lanzadores jóvenes que buscan ganarse un puesto, entre ellos algunos venezolanos, ven a Hernández como el ejemplo a seguir.
"Es un orgullo que me vean así, eso quiere decir que he hecho un buen trabajo", manifestó el derecho. "Y quiero seguir haciéndolo, que no nada más fue un solo año, sino que vengan muchos más productivos".
Ante una pregunta sobre si el premio le subió los humos, Hernández respondió que "para nada. Sigo siendo el mismo Félix Hernández, el mismo 'Rey', la misma persona, el mismo pelotero, esposo, amigo y padre".
"Eso sí", agregó con una sonrisa. "Quiero seguir reinando".
FUENTE: Agencia AP