KISSIMMEE, Florida, EE.UU. (AP). Cuando los Bravos de Atlanta adquirieron a Dan Uggla, el primer instinto de Fredi González fue tomar el teléfono y llamar a Martín Prado.
"Lo llamamos a la hora que hicimos el cambio con Uggla", contó González, el nuevo manager de los Bravos. "Sabemos cómo funciona la mente del pelotero y creo que estaba pensando que lo iban a cambiar a él".
"Le dije, 'No Martín, tu eres una pieza muy grande en nuestra organización. Queremos que tú vayas al jardín izquierdo y cuando Chipper no pueda jugar en tercera base, tu vas a estar ahí'", añadió.
Y es así que durante las últimas semanas, Prado ha tomado un curso de aprendizaje rápido sobre el oficio de atrapar elevados en el bosque izquierdo.
Es una tarea totalmente nueva para el jugador de 27 años, que siempre ha estado en el cuadro interior. Admite que muy ocasionalmente estuvo en los jardines en la pelota invernal venezolana.
El cambio es uno que ha aceptado con la actitud de un soldado que cumple con las órdenes de sus superiores, pero es obvio que no era algo que contemplaba o fue de su agrado.
"Me llamaron y me preguntaron si yo estaba bien con eso", declaró Prado. "La negociación fue lo mejor para el equipo, pero tal vez no la mejor para mí".
Para Atlanta, contar con Uggla era vital para balancear la parte media de su alineación, al incorporar un bateador derecho de poder para complementar a una tanda de zurdos que incluyen a Brian McCann, Jason Heyward y el debutante primera base Freddie Freeman.
Uggla, a quien los Bravos ataron después con un contrato por 62 millones de dólares y cinco años, ha promediado 31 jonrones y 93 remolcadas a lo largo de cinco campañas.
"Ya no es cuestión de hablar de mí, tenemos un nuevo segunda base y tenemos que respetar eso", dice Prado.
Su situación no deja de llamar la atención al considerar que en julio pasado acudió a su segundo Juego de Estrellas y terminó como titular de la intermedia cuando Chase Utley, el más votado, no pudo presentarse por una lesión.
Así es que, siete meses de ser el titular del equipo de la Liga Nacional en el clásico de mitad de temporada, Prado escucha atentamente los consejos de compañeros y coaches sobre cómo partirle bien a un batazo.
"Son pruebas para ver cómo uno reacciona, sobre cómo uno busca la forma de sobreponerse", afirma Prado. "Yo siento que hay cosas más difíciles en la vida".
Y la realidad es que el nacido en Maracay no es un extraño a las adversidades, sobre todo al tomarse en cuenta que la expectativa cuando dio sus primeros pasos en las mayores era que no sería algo más que un utility.
Esa actitud de nunca darse por vencido es lo que le ha llevado a donde está. Fue probablemente el mejor jugador de los Bravos el año pasado, cuando bateó para .307 con 15 jonrones y cumplió cuando en mayo le pusieron como primero en el orden ofensivo.
Si le preguntan a los empleados del equipo, Prado es el primer jugador que llega a los entrenamientos al filo del amanecer y el último en irse, dedicándose a fondo en su acondicionamiento físico y prácticas en el terreno de juego. Por algo se le ve con menos peso encima tras perder unos seis kilos (14 libras).
Los elogios le llueven.
"Su dedicación es como pocas, es un tremendo compañero y le gusta ganar para la organización. Aceptó el trabajo de ser jardinero izquierdo y va a hacer un tremendo trabajo", dice González. "La gente de pelota decimos: 'este es lo que se dices es un pelotero'. Es muy completo".
"No conozco a nadie más que se entrene tan sacrificadamente como lo hace Martín", añade el catcher de los Bravos Brian McCann. "Y eso hace que tus compañeros le admiren y respeto".
Atlanta sabe de la importancia de tener a Prado, cuya ausencia se sintió bastante cuando fueron eliminados por los Filis de Filadelfia en la primera ronda de los playoffs el año pasado.
Prado se perdió la postemporada cuando sufrió una lesión muscular en el costado. Fue una dolencia rara, ya que al tirarse de cabeza en la tercera base su correa provocó el desprendimiento de un músculo delgado en la zona del oblicuo.
Su reemplazante Brooks Conrad tuvo una experiencia para el olvido, inclusive cometiendo tres errores en el tercer partido de la serie.
"Los primeros días estuve bien consternado por saber de todo el trabajo que yo puse en la temporada para terminar de esa manera", recordó Prado. "Fue una lástima, pero vendrán más oportunidades".
Y tampoco es que Prado estará exiliado en los jardines el resto de su carrera. Jones estaría por retirarse al final de la campaña y ese podría ser su siguiente puesto.
"Martín Prado no será jardinero izquierdo regular para toda su carrera", dijo González. "Pero ahora lo está haciendo bien. No hace lujos, pero hace su trabajo con seguridad, como si fuese alguien que ha estadio ahí toda la vida".
FUENTE: Agencia AP