BARCELONA (AP). Con la liga española de fútbol en un puño, Real Madrid y Barcelona intensificarán su pulso por el campeonato este sábado en el arranque de la vigesimonovena fecha.
En menos de una semana y tras empatar con el Málaga y el Villarreal, el Madrid vio truncadas dos rachas que habían reforzado su tranquilidad en el campeonato: 11 victorias seguidas y 10 a domicilio.
El sábado recibe la visita de la Real Sociedad, 14ta tras dos derrotas al hilo.
Pero, tanto como la pérdida de impulso, en Madrid preocupan las heridas del choque en Villarreal, donde los merengues se dejaron llevar por los nervios tras ceder un gol de tiro libre en los últimos minutos por segunda fecha consecutiva.
Desatados en sus protestas al árbitro, acabaron con cuatro expulsados: el timonel José Mourinho, su asistente Rui Faría, el enganche Mesut Oezil y el defensa Sergio Ramos. Sólo Ramos (por error en el acta) podrá estar sobre el terreno de juego o el banquillo del Santiago Bernabéu. Faría fue sancionado con dos partidos y Mourinho y Oezil con uno. El central Pepe, que insultó al juez acabado el partido, también recibió un castigo de dos partidos. Lass Diarra, por acumulación de tarjetas, engrosa las bajas.
El alto grado de crispación en el plantel de Mourinho, que en su carrera como entrenador jamás perdió una liga con ventaja de tres puntos, provocó que no se atendiera a la prensa tras el último empate. Y la ley del silencio se ha impuesto también en la previa contra la Real.
En el bando donostiarra sí habló el mexicano Carlos Vela, en gran momento tras anotar dos goles la última semana. "Hay que hacer el partido perfecto sin pensar en los árbitros, dijo el delantero. "Quedan solo diez partidos y toca trabajar muy fuerte para no volvernos a enganchar en el descenso".
La Real ya fue hueso duro de roer en la primera vuelta, cuando los "merengues" se impusieron por la mínima con un gol del argentino Gonzalo Higuaín. Su técnico, Philipe Montanier, dijo que "siempre es difícil jugar contra el Madrid y ahora necesita los puntos. Tendremos que aguantar sin balón y estar a tope".
El Barsa parte nuevamente con la ventaja de jugar antes en cancha del Mallorca, pudiendo recortar virtualmente la ventaja madridista.
Pero Pep Guardiola tampoco lo tiene tan fácil para elaborar el once barcelonista, sobre todo en la retaguardia. A la baja por enfermedad de Eric Abidal se une el brasileño Adriano por lesión y su compatriota Dani Alves por sanción.
El timonel tiene tan solo a Gerard Piqué y Carles Puyol como centrales puros, mientras el argentino Javier Mascherano y Sergio Busquets se perfilan como alternativas defensivas.
"Seis puntos son muchos y no podemos pretender que el Madrid vaya a empatar cada día", dijo Guardiola. "Remontar no es una tarea sencilla: tenemos diez rivales complicados que se juegan mucho".
Su mejor noticia es el estado de gracia del argentino Lionel Messi, que hilvana siete partidos con goles y 17 en ese tramo tras su tripleta a Granada el martes, cuando se coronó máximo goleador de la historia del club.
El Valencia, tercer clasificado pero con incertidumbre sobre la continuidad del técnico Unai Emery, cierra la jornada en cancha del Getafe.
El colista Zaragoza, su último verdugo, abre la programación dominical frente al Atlético de Madrid del argentino Diego Simeone, al acecho de las plazas europeas que ocupan el Espanyol de su compatriota Mauricio Pochettino y el Málaga del chileno Manuel Pellegrini, en cruce directo.
En esa lucha cae también el Athletic de Bilbao del argentino Marcelo Bielsa, que recibe la visita del Sporting de Gijón, penúltimo.
Levante-Osasuna, Rayo Vallecano-Villarreal y Betis-Racing de Santander completan la jornada, La fecha cierra en lunes con el Granada-Sevilla.
FUENTE: Agencia AP