HOUSTON (AP) — Un comité de la NFL que analiza las propuestas para mudar equipos a Los Ángeles ha recomendado el proyecto que involucra el traslado de los Raiders y los Chargers a un estadio conjunto, dijo el martes una persona con conocimiento de la votación.
Los Raiders de Oakland y los Chargers de San Diego han acordado compartir un estadio en Carson, California, mientras que Kroenke quiere construir un complejo de 1.800 millones de dólares en Inglewood, más cerca del centro de Los Ángeles.
Ninguna franquicia de la NFL se ha mudado desde 1997, cuando los Oilers de Houston se trasladaron a Tennessee y se convirtieron en los Titans. Los Raiders y los Rams se marcharon de Los Ángeles después de la temporada de 1994.
Los Rams permanecieron en el área de Los Ángeles desde 1946.
En un reporte a los 32 equipos, días antes de las reuniones entre los dueños, el comisionado Roger Goodell consideró que las sedes en Oakland, San Diego y San Luis son inadecuadas, y advirtió que no hay certeza sobre las propuestas para construir estadios en esas tres ciudades. En el caso de San Diego, la propuesta requiere de someterse a votación para aprobar los recursos que la financien.
Los Chargers y el gobierno de San Diego han llevado una relación tirante desde 2000, cuando el dueño Alex Spanos dijo que su equipo necesitaba reemplazar el Qualcomm Stadium. Ello ocurrió apenas tres años después de que el estadio se amplió para albergar los partidos de los Chargers y distintas ediciones del Super Bowl.
La telenovela en torno del estadio se tornó más conflictiva en el último año, cuando Mark Fabiani, abogado del presidente del equipo Dean Spanos, criticó las propuestas del alcalde Kevin Faulconer. El gobierno de la ciudad ha señalado que los Chargers no negociaron de buena fe y buscaban en el fondo la mudanza.
Spanos ha contado con el derecho de marcharse de San Diego desde 2008, pero los esfuerzos del equipo se redoblaron después de que Kroenke anunció sus planes para trasladar a los Rams a Inglewood. Los Chargers han jugado en San Diego durante 55 temporadas después de pasar un año en Los Ángeles, donde nació la franquicia de la antigua Liga Americana.
La propuesta para mantener a los Rams en San Luis contempla un estadio al aire libre, con un costo de 1.100 millones de dólares, junto al Río Mississippi, al norte del arco que es símbolo de la ciudad, a fin de reemplazar el viejo Edward Jones Dome.
El plan incluye 150 millones de dólares de la ciudad, 250 millones de Kroenke, al menos 200 millones de la liga y 160 millones de los fanáticos que reserven butacas a largo plazo. El resto de los fondos provendría del estado, ya sea mediante créditos fiscales o bonos de deuda.
Goodell dijo que la política de la NFL limita la contribución de la liga a 100 millones de dólares, y Kroenke no ha prestado siquiera atención al plan. El equipo informó en su proyecto de mudanza que el mercado de San Luis no tiene la suficiente pujanza económica y que la propuesta para construir un estadio ahí está condenada al fracaso.
Los Rams firman cada año un contrato de arrendamiento del estadio en San Luis.
Oakland no ha saldado una deuda en que incurrió para remodelar el Coliseum hace 20 años, cuando los Raiders volvieron de los Ángeles. Los funcionarios de la ciudad han señalado que no buscarán ayuda de los contribuyentes para un nuevo estadio, y pidieron a la NFL más tiempo a fin de desarrollar un proyecto en respuesta al plan de reubicación de los Raiders.
El Los Angeles Coliseum, casa de la Universidad del Sur de California en el fútbol americano colegial, albergaría al menos un equipo mientras se construye el nuevo estadio. Los dos equipos compartirían el inmueble desde 2019, en caso de que se apruebe el plan de mudanza.
Encontrar la casa provisional para el segundo equipo sería complicado, aunque no se descarta que también juegue en el Coliseum.
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El periodista de la AP, Barry Wilner, contribuyó con este despacho desde Nueva York.
FUENTE: SCHUYLER DIXON (Associated Press)


