Otros deportes -  2 de octubre de 2015 - 12:43

Moroni, una carrera meteórica hasta debutar en el Mundial

Matías Moroni, el centro de 24 años que hará su debut en el Mundial con Argentina frente a Tonga, ha tenido una carrera meteórica. En 2008, cuando tenía 17 años, arrancó en el rugby en el Club Universitario de Buenos Aires, popularmente conocido por CUBA.

Tras siete años en el club bonaerense, en el que Tute Moroni ganó en 2014 el campeonato nacional de clubes, jugará la próxima temporada en la franquicia argentina que disputará el Súper Rugby, el torneo profesional del Hemisferio Sur.

"Yo arranqué a los 17 años en el club CUBA de Buenos Aires y después llegaron las selecciones juveniles, los Pumitas, un año y medio en el Seven y después los Pumas. Jugaba al rugby en un colegio de chico pero en un club no lo hice hasta los 17 años", explicó el tres cuartos a la AFP.

"Por cuestiones físicas no jugaba antes. No había pegado el estirón. Debido a ello jugaba el fútbol y al rugby, pero los fines de semanas al fútbol", señala para razonar su tardía llegada al deporte del balón ovalado.

A Moroni le llega el bautizo en el Mundial tras una veloz carrera. Estuvo con Los Pumitas en el Mundial juvenil de 2011, formó parte de Los Pumas 7s del Circuito Mundial IRB en 2012 y 2013, y en 2014 ganó con ICBC Pampas XV la Pacific Cup.

Tras ser parte de la gira a Europa en noviembre del 2013, su debut en Los Pumas se dio en junio de 2014 ante Escocia en Córdoba.

En el Mundial, es consciente de que teniendo a centros titulares como Marcelo Bosch y Juan Martín Hernández es difícil tener minutos, pero el técnico argentino Daniel Hourcade ha decidido poner a Matías Moroni y Jerónimo de la Fuente para este partido.

De la Fuente ocupa el puesto de Hernández, lesionado en el aductor derecho y baja para diez días en el partido contra Georgia del 25 de septiembre, y Moroni entrará por Bosch, al que el técnico ha decidido dar descanso, debido a que no "está al cien por cien", con algún golpe, explicó Hourcade.

- Sumar minutos -

"Tengo ganas de estar dentro del equipo y sumar la mayor cantidad de minutos que se pueda", explica Moroni.

"No he vivido lo que estar en un Mundial, pero por experiencias anteriores de haber representado al país es una alegría inmensa. Te acuerdas de todo lo que te costó llegar y de toda la gente que te ayudó a estar donde estoy", añade.

"En el debut no creo que piense en nadie en particular, en mi familia, en mis compañeros que me ayudaron a mostrarme ante los entrenadores", indica.

Moroni sabe que en el debut estará arropado por miles de argentinos, como ocurrió en los dos partidos anteriores de los Pumas, en la derrota contra Nueva Zelanda en Wembley (26-16) y en la victoria en Gloucester contra Georgia (54-9).

"Al estar alejados de las ciudades, no vivimos la fiebre mundialista pero cuando nos acercamos a la sede del partido es una locura", explica.

Esos dos primeros partidos, los tocó vivir desde la grada al no haber sido incluido en la lista de 23 para el choque.

"No jugar y no estar es difícil, pero luego en frío te das cuenta de dónde estás y lo que está representando y eso te da ganas de seguir. Los que no juegan ayuden al equipo a entrenar mejor y a arengar. Es un sueño", señala.

"La esperanza de jugar la tengo siempre. Quiero jugar que es para lo que vine, pero si no, toca seguir alentado y aportando al equipo desde donde pueda", concluye el jugador.

El Tute Moroni debutará en el Mundial en un partido, que puede ser decisivo para la clasificación a cuartos de los Pumas. En caso de ganar a Tonga, el billete estaría adquirido.

FUENTE: AFP