ACAPULCO, México (AP). Al recordar sus primeros pasos como juvenil, David Ferrer mencionó una derrota que sufrió ante Santiago González, hoy por hoy el tenista mexicano mejor ubicado del ranking mundial en un distante puesto número 261.
Ferrer no se explica porqué se detuvo el crecimiento de González.
"No sé que pasó, quizá porque se dedicó más a jugar dobles", dijo Ferrer sobre el crecimiento de un rival que antes lo vencía y al que el miércoles por la noche despedazó en menos de una hora en la ronda de octavos de final del Abierto Mexicano. "Fue diferente (ahora), ya han pasado muchos años desde entonces".
Con la derrota de González, el torneo de México _el de mayor magnitud en Latinoamérica_ se volvió a quedar sin figuras locales para la fase final de individuales.
De hecho, la presencia de González en octavos rompió una mala racha, ya que habían transcurrido 11 años desde la última vez que un mexicano llegaba tan lejos en el certamen y eso se debió a la ayuda de un benévolo sorteo que le permitió enfrentar a su compatriota Daniel Garza en el debut.
Sólo Alejandro Hernández, en el 2000, había llegado a estas instancias en Acapulco y él también posee el récord para un mexicano en el Abierto_ que antes de jugaba en la capital_ al clasificar a los cuartos de final en 1998.
"Es una alegría el poder avanzar, somos tan pocos los mexicanos jugando en la gira de la ATP y quizá por eso es que nos tardamos tantos años en avanzar", dijo González.
Desde que Raúl Ramírez alcanzó el cuarto lugar en los rankings en 1976, México no ha tenido una gran figura que destaque en el concierto internacional. Aunque siempre hay prospectos, no pasan de eso.
"Falta trabajar más, tener un mejor calendario y poder ir a más torneos", comentó González.
Hernández fue otra de esas promesas incumplidas. Como junior llegó a ser el número 10 del mundo. Alcanzó las semifinales juveniles de Wimbledon y los uartos de final en el US Open, pero una vez profesional, su mejor posición fue la de 125.
México quizá debería voltear a ver lo que ocurre en otras partes del mundo. En Colombia, por ejemplo, un programa privado ya produjo el surgimiento de un jugador como Santiago Giraldo, quien en un lapso de cinco años de carrera ha logrado meterse dentro de los primeros 50 del mundo.
"El apoyo de la iniciativa privada ha sido muy importante", dijo Giraldo, ahora mismo en el escaño 48. "Claro que tengo que estar agradecido por la ayuda. Pero yo he trabajado muy fuerte, he dado mi parte con sacrificio, con mucho sudor en cada hora de entrenamiento, pero ellos me han apoyado y... ya estamos empezando a ver resultados".
Giraldo destacó que quizá ese sería un camino para meter a un mexicano en la lucha.
En México, en abril de 2009, la federación nacional de tenis anunció la creación de un fideicomiso para apoyar a los jugadores locales con la meta de que uno figure entre los primeros 100 de la ATP.
Hasta ahora no ha surgido todavía nadie de ese proyecto. Sólo algunos prospectos, como alguna vez fue González.
FUENTE: Agencia AP