Deportes 3 de febrero 2011 - 22:00hs

Steelers mantienen exitoso plan a largo plazo

DALLAS (AP). En lugar de concentrar su atención en las ocho participaciones de los Steelers en el Super Bowl y sus seis trofeos Vince Lombardi, al entrenador de la lí­nea defensiva John Mitchell le gusta hablar sobre estos números: cuatro y nueve.

Son por los cuatro jugadores que ha entrenado en el roster de Pittsburgh durante nueve temporadas o más.

Los veteranos defensores de Mitchell _Casey Hampton, Brett Keisel, Aaron Smith y Chris Hoke_ pueden no ser la Cortina de Acero de la década de 1970, pero son testimonio de una verdad a más largo plazo. Fueron traí­dos al equipo, se les dio tiempo para desarrollarse y nunca fueron desechados cuando el camino se puso difí­cil. Y a través de todo ello, fueron entrenados para jugar sólo un estilo, especí­fico, con dureza.

En pocas palabras, ése es el "Método Steeler", una devoción constante a obtener un tipo de jugador y practicar un estilo de fútbol estadounidense que ha dado como resultado un desenlace más frecuente que cualquier otro a lo largo de los últimos 40 años: que la temporada termine con los Steelers sosteniendo el trofeo del Super Bowl.

Enfrentarán a Green Bay el domingo en busca de su séptimo campeonato de la NFL.

"En la década de 1970, cuando se tení­a la Cortina de Acero, esos señores permanecieron allí­ largo tiempo", dijo Mitchell. "Tení­an continuidad en el plan, los entrenadores, los propietarios; y si uno lo ve, es por esas mismas razones que estamos jugando muy bien en la actualidad. No creo que haya muchos equipos en esta liga que puedan decir que han tenido cuatro jugadores con el mismo entrenador asistente durante nueve años o más. Esa es la cosa. Porque los Rooney no entran en pánico".

La familia Rooney, desde luego, ha sido propietaria de los Steelers desde que nació la franquicia, allá en 1933. Hacen más que sólo hablar de que son una "familia". Para generar un espí­ritu de compañerismo les gusta comer con los jugadores en la cafeterí­a del equipo. Y en lo que respecta al panorama general, manejan una organización que ama la estabilidad pero no le agrada el drama.

Una de las pruebas más significativas a la determinación de los Rooney llegó al meterse Ben Roethlisberger en problemas en el descanso entre temporadas, cuando la policí­a investigó las acusaciones de que abusó sexualmente de una mujer en un bar de Georgia.

Uno de los crí­ticos más sonoros del quarterback durante ese tiempo fue el presidente del equipo, Art Rooney II. Las autoridades no presentaron cargos contra Roethlisberger, el cual fue suspendido por la NFL durante cuatro partidos y recibió una segunda oportunidad de parte de los Steelers.

Sin embargo, aproximadamente en la misma época, el equipo dijo adiós al receptor Santonio Holmes, que capturó el pase ganador en el último Super Bowl en que Pittsburgh participó, pero cuyos problemas con las drogas, con la ley y con sus mensajes inadecuados en Twitter fueron demasiado como para que el equipo los digiriera.

"La clave es que siempre hemos creí­do en tener gente buena", dijo Rooney.

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El corresponsal de la AP Barry Wilner contribuyó con este despacho.

FUENTE: Agencia AP

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