NUEVA YORK (AP). Este Abierto de Estados Unidos bien podría llamarse Abierto de España.
La arcilla de Roland Garros siempre ha sido la superficie por excelencia del tenista español. Pero París ya no es el único territorio en el que son animadores. También lo hacen con regularidad en Melbourne, Wimbledon y Nueva York, sin importar el tipo de pista.
Semejantes actuaciones sólo sorprenden a los incautos y no son obra de la casualidad.
Además, no es justo pasarle todo el crédito a Rafael Nadal, y sus ocho títulos en las grandes citas, dos de los cuales fueron ganados en la hierba de Wimbledon y otro en la pista rápida del Abierto de Australia.
El español se ha acostumbrado a ganar en todas partes.
España es el país que más títulos ha conseguido esta temporada en el tour masculino, 14 repartidos entre siete jugadores diferentes. Se han consagrado en arcilla, cemento y hierba, además al aire libre y bajo techo.
"Esto no viene de ahora, sino de los 10 últimos años. Jugamos bien en todas las superficies", declaró David Ferrer, quien volverá al Top 10 tras el US Open. "Al fin y al cabo, los puntos están en pista rápida, y si no te adaptas a ella no puedes sumar los que necesitas".
"Hace tiempo, al menos unos cuatro años, que quedó demostrado que no sólo somos jugadores de tierra", añadió Fernando Verdasco. "No sólo lo ha hecho Rafa, sino que el propio Ferrer ha sido semifinalista aquí, yo lo he logrado en Australia y Feliciano (López) ha hecho cuartos en Wimbledon".
El acaparamiento que han hecho los españoles en Flushing Meadows es tal que han copado un sector de la llave, asegurando desde ya la presencia de por lo menos un semifinalista.
Así es que el martes habrá una procesión de choques de octavos entre españoles: Nadal contra López y Verdasco ante Ferrer. Habría que remontarse a 1981 para encontrar al último país _Estados Unidos_ que monopolizó todo un sector de la llave de octavos aquí.
Tommy Robredo, por su parte, se las verá con el ruso Mikhail Youzhny. El otro es Albert Montañés, quien el lunes enfrentaba al sueco Robin Soderling en su primera presentación en una ronda tan avanzada de un Slam.
La expectativa es que Nadal, semifinalista de las pasadas dos ediciones, podrá alcanzar esta vez la definición y conseguir el título que la falta para completar el Grand Slam.
Si triunfa Nadal o cualquiera de sus compatriotas, será el primer campeón español del torneo desde que Manuel Orantes lo logró en 1975 cuando la pista era de arcilla en el antiguo complejo de Forest Hills.
José Figueres, el español que ahora es el coordinador de los programas de formación de jugadores de Estados Unidos, conoce de primera mano los secretos del éxito que ahora disfrutan.
"Los españoles tienen tres cosas básicas que hacen muy bien: se mueven bien, son buenos defensores y son agresivos pero con poco riesgo", declaró. "También son buenos atletas, conocen la movilidad de la cancha perfectamente y juegan los porcentanjes perfectamente".
FUENTE: Agencia AP