LAUSANA, Suiza (AP). Tras años de luchar contra el consumo de esteroides, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) ha chocado contra un nuevo obstáculo: el derecho a la privacidad.
Más y más deportistas se han quejado por un reglamento que les exige avisar sobre su paradero con tres meses de anticipación. El mismo les reclama permanecer ubicables una hora al día, siete días a la semana, entre las 6 de la mañana y las 11 de la noche, para someterse a controles.
Los atletas sostienen que la práctica vulnera sus libertades, si son buscados en determinado día por un controlador, inclusive cuando se encuentran en la playa o en una discoteca.
Fahey se reunirá esta semana con ministros en Alemania y España, además de dirigentes de federaciones deportivas internacionales, con el fin de cimentar la lucha contra el dopaje.
Pero al mismo tiempo deberá defenderse ante las críticas de que la normativa de la WADA afecta la vida privada de un atleta.
Los tenistas Rafael Nadal y Serena Williams plantearon su malestar recientemente.
"Te hacen sentir como un criminal", se quejó Nadal hace poco. "Ni siquiera mi madre sabe dónde estoy cada día. Es muy difícil saber dónde vas a estar mañana, sobre todo en un deporte como el tenis".
"Tal vez, más adelante, que nos pongan un collar como el que se le pone a los perros", dijo la vallista estadounidense Lolo Jones.
El malestar es tanto que 65 atletas en Bélgica radicaron una queja formal ante un tribunal sobre el reglamento, esgrimiendo como argumento la Convención Europea de Derechos Humanos.
La WADA asegura que ha hecho todo lo posible que las reglas cumplan con las leyes.
FUENTE: Agencia AP