La tecnología es la base del proyecto 'Breaking2' de Nike para bajar de la barrera de las dos horas en la distancia mítica del maratón (42,195 km), una operación de marketing con la que la marca estadounidense espera reforzar su posición en el floreciente mercado del 'running'.
Las carreras en ruta constituyen un fenómeno social con mercados en auge, como el chino y el indio. Las decenas de millones de corredores populares y aficionados son también consumidores de calzado y prendas de ropa, lo que interesa mucho a los empresarios del sector.
Nike seleccionó tres embajadores para este proyecto, entre ellos el keniano Eliud Kipchoge, campeón de maratón en los Juegos Olímpicos de Rio-2016.
Una primera prueba tuvo lugar el 7 de marzo en Monza con una media maratón. Kipchoge consiguió un crono de 59 minutos y 17 segundos, un buen augurio.
- Aerodinámica -
Todo comienza en este desafío por el calzado, el "Zoom Elite", diseñado para que el aire penetre. Una placa de carbono deslizada en la plantilla permite ahorrar energía al atleta y añadirle una dosis extra en la fase de propulsión.
"Una ventaja excesiva, como si se corriera en un ligero descenso", estima un especialista en biomecánica.
La camiseta, "elaborada con materiales diferentes según las partes del cuerpo", y el pantalón corto han sido concebidos también con el objetivo de mitigar lo máximo posible el efecto del aire. El maratoniano biónico ya está aquí, equipado además con dos placas en los gemelos, que funcionan como alerones de un coche de carreras.
Para esta operación, el gigante estadounidense con sede en Oregón ha reunido a expertos en biomecánica, diseño, ingeniería, desarrollo de los materiales y nutrición. El factor humano, unos 2.500 años después de la batalla de Marathon, también ha quedado cubierto, con fisiólogos y psicólogos también implicados en el reto.
Jean-Michel Serra, médico de la selección francesa de atletismo, estima que el "menos de dos horas" es imposible sin ese "aporte tecnológico", que acerca a la disciplina a "lo que ocurrió con el récord de la hora del ciclismo en los años 1990".
"Han hecho falta unos veinte años (entre 1985 y 2003) para ganar un poco más de 2 minutos y quieren que en espacio de dos años y medio se llegue a forzar el sistema humano para ganar tres minutos", destaca Serra. El récord del mundo actual, fijado por el keniano Dennis Kimetto, es de 2 horas, 2 minutos y 57 segundos.
- ¿Dónde está el límite? -
Kipchoge señala que en su opinión gran parte de lo que hace falta para conseguir el desafío está en la cabeza.
"No hay diferencia en el entrenamiento, es algo psicológico. Lo que intento hacer es borrar esa idea de que el ser humano tiene límites. Corriendo en menos de dos horas habré inspirado a más de 5.000 millones de personas y anulado esa noción de límites para el ser humano", contó a la AFP.
Nike confía en tener éxito, para lo cual está cuidando detalles que incluyen el estudio de qué ventana de días es propicia en función de la temperatura, la humedad del aire o la posibilidad de viento.
Eliud Kipchoge está contando los días. "Eliud se ha fijado un objetivo", explica su entrenador Richard Metto. "Nadie le detendrá", confía.
FUENTE: AFP


