Cuando el árbitro Joel Aguilar mostró apenas a los 2 minutos de partido la 1ª amarilla a Felipe Baloy ya se veía que el encuentro Panamá-México no iba a ser un partido normal, el árbitro ya con esa actitud compromete el partido, caldea los ánimos y se convierte en lo que no debe ser… protagonista del juego.
Capítulo aparte para la actuación del técnico mexicano Javier Aguirre, en mi vida había visto a un técnico metiéndose con un jugador, mucho menos metiendo la pierna para agredirlo, solo Aguirre se cree eso de que quiso parar el balón y evitar que Phillips hiciera tiempo, he visto técnicos pelear con el cuarto árbitro o hasta con el técnico del otro equipo, pero ante un jugador del rival no, y para colmo Phillips es expulsado por su leve reacción, que más que nada, fue de sorpresa ante la entrada de Aguirre, más fuerte fueron los empujones de los asistentes de México que le cayeron encima al “Patón”, mientras el árbitro Aguilar solucionó todo expulsando al agredido cuando la amarilla era lo que se veía y no la roja.
Ahora Panamá está sin 4 jugadores para el choque ante Nicaragua, Armando Gun y Phillips por las expulsiones y Barahona y Baloy por acumulación de tarjetas, los nuestros tendrán que ganar y llegar a 4 puntos y esperar que en los demás grupos no se den mejores puntajes, pero al entrar a la cancha el domingo, en Phoenix, ya sabrán lo que tienen que hacer.
1-1 ante México es un buen resultado, no se habrá jugado bien, pero se consiguió lo mínimo esperado para seguir aspirando a continuar en esta Copa Oro.
FUENTE: David Samudio