Julián Álvarez, delantero internacional argentino del Atlético de Madrid, enfiló solo el vestuario y se fue del terreno de juego sin intervenir en el saludo habitual de todo el equipo a la afición "por decisión del club", al término del partido de este domingo con el Villarreal, en el que regresó a la competición tras su fichaje frustrado por el FC Barcelona y fue abroncado por el público.
Una vez concluido el encuentro, como ocurre en todos los partidos, los jugadores del Atlético de Madrid, suplentes incluidos, dan una vuelta al campo para agradecer el apoyo a los seguidores que empieza en el fondo sur, donde se ubican los ultras del conjunto rojiblanco.
Julián Álvarez, abroncado por los hinchas en el calentamiento y cuando entró al terreno de juego en el minuto 66, no acudió allí por indicación del club para evitar problemas por el enfado de la grada y se fue directamente al vestuario en solitario en ese momento.
FUENTE: EFE