Deportes 2 de septiembre de 2011 - 19:00

NFL: Ravens se renuevan, pero sin dejar de pensar en grande

OWINGS MILLS, Maryland, EE.UU. (AP). Los Ravens de Baltimore son más jóvenes que la temporada anterior. La gran pregunta es: ¿Son mejores?

Los longevos integrantes Derrick Mason, Willis McGahee, Todd Heap y Kelly Gregg se han marchado, ví­ctimas del tope salarial. Todos ellos hicieron valiosas contribuciones para un equipo que ha llegado a la postemporada tres temporadas seguidas. Pero todos superaban los 30 años de edad.

Mason, el lí­der de recepciones en la historia del club, fue reemplazado por Lee Evans, quien es siete años más joven. "Es rápido, hace jugadas y es un tipo de muchas yardas por atrapada", dijo el entrenador John Harbaugh al referirse a Evans.

El puesto de Heap, uno de los tight ends con manos más seguras de la NFL, ha sido tomado por Ed Dickson, en su segunda temporada; Terrence Cody, otro hombre de segundo año, releva a Gregg en la lí­nea defensiva, y el running back suplente Ricky Williams llega a un precio mucho más accesible que McGahee. Además, se espera que el cornerback Jimmy Smith, el wide receiver Torrey Smith y el tackle ofensivo Jah Reid, todos novatos, tengan mucha actividad.

Los Ravens, que tuvieron récord de 12-4 en 2010, no están en etapa de reconstrucción, pero definitivamente han tenido algunos ajustes significativos para un conjunto que espera destronar a Pittsburgh en la división Norte de la Conferencia Americana.

La temporada pasada, los Steelers ganaron dos de tres batallas intensas como de costumbre, incluyendo la más importante en la fase de playoffs divisionales.

"Probablemente es una progresión natural en esta liga", dijo Harbaugh sobre la renovación de su plantel. "Es duro. Es difí­cil. Es simplemente la realidad del tope salarial y la situación en la que ahora nos encontramos".

Ha habido algunas adiciones positivas para acompañar a Evans y Williams. El fullback Vonte Leach, material de Pro Bowl, es una mejora respecto a Le'Ron McClain, a quien le permitieron irse como agente libre, y el safety Bernard Pollard es un adecuado reemplazo de Dawan Landry (111 tacleadas).

Si Leach puede ayudar a abrir caminos para Ray Rice (1.220 yardas por carrera, 63 recepciones) y Williams de la misma forma que lo hací­a en Houston para el campeón corredor de la liga, Arian Foster, el ataque por tierra debe de ser sólido.

El quarterback Joe Flacco debe beneficiarse con la llegada de los receivers Evans y Smith, quienes cuentan con la velocidad para ser un buen complemento de las seguras manos de Anquan Boldin.

Para que los Ravens hagan otro viaje a la postemporada, posiblemente necesiten que la ofensiva del coordinador Cam Cameron mejore. Desafortunadamente, el lado derecho de la lí­nea todaví­a está bajo construcción y las frágiles rodillas del veterano centro Matt Birk pueden ser un problema.

Además está el caso de Flacco, a quien le han pedido asumir mayor responsabilidad en el campo al abrir su cuarta temporada en la NFL. Flacco, quien lanzó 25 pases de touchdown y 10 interceptados la campaña anterior, tiene confianza de que puede elevar su rendimiento y afirmarse como lí­der.

"Vamos a tener muchos más jóvenes", dijo el quarterback. "Será nuestro cuarto año, para mí­ y para Ray (Rice), y es momento de pulir a estos jóvenes y moldearlos de la manera en que los queremos, de la manera que los quiero".

Durante el receso de temporada, Flacco contrajo matrimonio, pero al parecer se estuvo dedicando a algo más que sólo disfrutar de su luna de miel y relajarse en casa.

"Está en tremenda forma", aseguró Cameron. "No me voy a echar para atrás en nada de lo que he creí­do acerca de Joe Flacco desde el primer dí­a que lo vi. Tenemos un gran quarterback, y resulta que es joven".

El coordinador defensivo Greg Mattison fue reemplazado por Chuck Pagano. Pero los cimientos de la unidad están intactos, lo que significa que la oposición todaví­a tendrá que preocuparse de los linebackers Ray Lewis (145 tacleadas) y Terrell Suggs, y el estelar safety Ed Reed.

El mayor problema de Baltimore a la defensiva hace un año fue la presión al quarterback, que arrojó sólo 27 capturas, 11 de ellas de Suggs. El linebacker Sergio Kindle, quien se perdió su temporada de novato con una fractura de cráneo, tratará de ayudarle a Suggs en dicha tarea.

En la lí­nea defensiva, Baltimore siempre puede contar con el inamovible Haloti Ngata, quien sumado a Cody, el otro tackle, representan 318 kilogramos (700 libras) o más para complicarle la vida a cualquier lí­nea ofensiva.

El plan del gerente general Ozzie Newsome para esta temporada fue rejuvenecer a los Ravens sin perder la cuota de talento. El razonamiento es bueno. Está por verse si puede ser llevado a la práctica.

FUENTE: Agencia AP