PITTSBURGH (AP). Un comienzo de temporada que se vislumbraba muy complicado para los Steelers de Pittsburgh ha resultado perfecto.
Visiblemente motivados por las versiones de que la temporada sería un fracaso por la suspensión de su quarterback, los jugadores de Pittsburgh han dejado claro que todos sus integrantes tienen calidad, aunque Roethlisberger acapare la atención. Han soportado la adversidad e incluso han lucido en medio de ésta.
Una victoria más y Pittsburgh tendrá su mejor comienzo de una temporada en 31 años, sin que Roethlisberger haya lanzado un solo pase.
Si los rivales de la División Norte de la Conferencia Americana _Baltimore, Cincinnati y Cleveland_ desearon alguna vez que la suspensión de Roethlisberger durara seis partidos, probablemente estarán agradecidos ahora de que sólo sean cuatro encuentros, ante la forma en que juegan los Steelers sin él.
"La liga no quiere que nosotros estemos 4-0 sin que llegue todavía Ben. Puedo asegurar eso", dijo el receptor Hines Ward, luego de que Pittsburgh apaleó el domingo 38-13 a Tampa Bay. "Jugamos con mucha confianza como equipo, a la ofensiva, a la defensiva y en los equipos especiales. Sé que justo ahora Ben quiere volver con nosotros lo más pronto posible".
Roethlisberger, quien ni siquiera pudo estar presente en las instalaciones de entrenamiento del equipo desde el 3 de septiembre, podría reencontrarse con sus compañeros después del encuentro dominical contra Baltimore (2-1) en el Heinz Field. Sin importar lo que ocurra contra los Ravens, el quarterback llegará a un equipo que se ha ganado el respeto de toda la liga por su capacidad de hacer a un lado una distracción grave y de jugar con un objetivo y una gran concentración, sin importar quién esté en el terreno.
"Sólo porque Ben no está aquí, eso no debe significar que él es todo el equipo", dijo el linebacker James Harrison. "Es una gran parte de este equipo, sin duda, pero no es el equipo. No va a decidir si ganamos o perdemos el partido. El siguiente en la fila está también ansioso de jugar, y así nos apoyamos todos".
En este caso, el siguiente en la fila ha sido Charlie Batch, un quarterback relegado a personaje incidental, quien pasó buena parte de la pretemporada y del verano sentado a un lado del campo. Era el cuarto en la lista de mariscales de campo, y pensó que se le daría de baja cuando comenzó la temporada y los Steelers contrataron de nuevo a Byron Leftwich, para sustituir a Roethlisberger.
Pero Batch recibió la oportunidad inesperada de jugar, cuando Leftwich se lesionó en el último partido de la pretemporada y Dennis Dixon se lastimó la rodilla izquierda al comienzo del partido del 19 de septiembre, una victoria por 19-11 sobre Tenesí.
Batch, quien había lanzado sólo dos partes desde el último partido de la temporada del 2007, respondió con tres pases de anotación contra Tampa Bay, dos al receptor Mike Wallace.
"Sólo esperaba la oportunidad", dijo Batch, de 35 años. "Lo único que no quería era llegar y ser el eslabón más débil. Voy a salir y a ser la chispa que ponga a este equipo en la zona de anotación".
FUENTE: Agencia AP


