MAGALIESBURG, Sudáfrica (AP). El técnico de Portugal es conocido por su racionalidad y sus conocimientos de fútbol. Los portugueses ahora quieren que muestre un poco de fuego interior.
"En el primer partido uno corre menos riesgos. No se juega al ataque", dijo Queiroz el viernes. "El segundo partido será distinto. Hay que forzar las cosas y ganar".
"Hemos estado trabajando en la búsqueda del gol esta semana", comentó el delantero Liedson.
Corea del Norte se defendió bien ante Brasil, que abrió la cuenta recién después de un ahora de juego y terminó ganando 2-1.
Portugal está tercero en el escalafón de la FIFA, pero su juego no ha justificado esa ubicación.
Queiroz es bastante cuestionado en Portugal, donde hay quienes dicen que no es la persona indicada para la selección.
Portugal se clasificó al Mundial con susto. En las eliminatorias empató tres partidos 0-0, incluido uno como local ante una Albania que jugó con diez hombres, y llegó a estar quinto en su grupo. Bajo su gestión, por otra parte, Portugal perdió 6-2 ante Brasil en un amistoso.
Se dice que Queiroz es demasiado prudente, que no le gusta atacar y es demasiado analítico.
"¡Corre riesgos! Haz lo necesario para ganar", pidió el Diario de Noticias de Portugal en un editorial luego del empate con los marfileños. "Si nos vamos del Mundial temprano, que sea con la conciencia limpia, tras habernos empleado al máximo".
El volante Deco también cuestionó la estrategia de Portugal y tildó de "extraños" los cambios que hizo el técnico.
Muchos añoran a Luiz Felipe Scolari, el temperamental estratega brasileño que tan buena imagen dejó en Portugal, el que llevó a la final de la Eurocopa del 2004 y a las semifinales del Mundial del 2006.
Algunos de sus detractores dicen que Queiroz no ha repetido como técnico el éxito que tuvo con juveniles o como asistente del técnico en el Manchester United.
Dirigió al Real Madrid y al Sporting de Lisboa y no ganó nada grande con ellos.
Queiroz ganó fama al frente de las selecciones juveniles y dirigió el proceso que produjo una generación dorada de jugadores, entre ellos Luis Figo, con los que Portugal ganó los mundiales juveniles de 1989 y 1991.
FUENTE: Agencia AP
