Otros deportes -  9 de junio de 2017 - 09:49

Dominic Thiem, el abanderado de la nueva generación

Después de varios años en los que los ahora treintañeros Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray se repartieron el estrellato en el circuito, una nueva generación ha irrumpido con el austríaco Dominic Thiem, que este viernes jugará las semifinales de Roland Garros ante Nadal.

En la pista Suzanne Lenglen de París, Thiem dio una lección a Djokovic, al que derrotó en tres sets, incluyendo un 6-0 en el tercero y último, para rubricar su billete a las semifinales parisinas por segundo año consecutivo.

Djokovic (30 años), destronado a finales del año pasado por Murray (también 30 años) en el ránking de la ATP, no había perdido un set por 6-0 en un Grand Slam desde el Abierto de EEUU de 2005.

"Es joven y ya ha jugado dos veces las semifinales aquí. Seguro que le veremos más veces en un futuro, es capaz de llegar más veces", estimó este jueves en una rueda de prensa en París el extenista brasileño Gustavo Kuerten, tres veces campeón de Roland Garros (1997, 2000 y 2001).

El propio Nadal consideró el miércoles, después de superar los cuartos, que Thiem ganará algún día Roland Garros. "Es un jugador con una proyección importante. Thiem está destinado a ganar Roland Garros, lo único que espero es que no sea este año", afirmó el mallorquín.

"Golpea muy duro. Es un jugador muy potente, con un gran servicio y que se tira mucho encima de la bola. Tiene un gran potencial", continuó en su análisis.

Thiem, de 23 años y actual número siete del mundo, creció en una familia volcada en cuerpo y alma en el tenis, con sus padres, Wolfgang y Karin, dedicados a ese deporte. Se formó además con Gunter Bresnik, expreparador de Boris Becker.

Su primera final en el circuito ATP llegó en su país, en el torneo de Kitzbühel en 2014, pero cayó allí contra el belga David Goffin.

En la siguiente final ya sí pudo levantar el trofeo, el primero de su carrera en el circuito de mayores: fue en Niza en mayo de 2015, superando en el último duelo en tres durísimas mangas al argentino Leonardo Mayer.

En ese año ganó después otros dos torneos, el Umag y el Gstaad. Fue el año 2016 en el que dio el gran salto en el panorama internacional, confirmando su eclosión.

Llegó a seis finales y ganó cuatro títulos (Buenos Aires, Acapulco, Niza, Stuttgart), acabando el año dentro del 'Top 10', como octavo del mundo. En los torneos del Grand Slam destacó sobre todo en Roland Garros, donde alcanzó las semifinales, cayendo derrotado ante Djokovic, el futuro campeón.

- La 'vendetta' de Roma -

En este 2017, llegó hasta octavos de final en el Abierto de Australia, donde le cortó el paso el belga Goffin. Sin embargo, en Melbourne se juega en pista dura y Thiem se mueve mejor en la tierra batida, donde pudo lograr su octavo y por ahora último titulo ATP a finales de febrero en Rio de Janeiro, superando al español Pablo Carreño en el duelo final.

En la temporada europea sobre tierra, Thiem llegó a otras dos finales (Barcelona y Madrid), pero las perdió ante Nadal, al que ganó luego en los cuartos de Roma. Esta fue la única derrota del mallorquín en 2017 en esa superficie.

Thiem, muy cansado, se hundió ante Djokovic en las semifinales de la capital italiana (6-1 y 6-0). Pero en Roland Garros, el austríaco está rindiendo a un nivel espectacular y su triunfo ante el serbio le colocan en la 'pole position' de los jóvenes que vienen pisando fuerte.

A Thiem se le considera, al igual que al alemán Alexander Zverev (número 10 de la ATP a sus 20 años), una futura estrella.

Zverev ganó el Masters 1000 de Roma, pero en este Roland Garros cayó en la primera ronda ante el español Fernando Verdasco. Desde entonces, Thiem acapara las esperanzas de una nueva generación que llega pisando fuerte.

FUENTE: AFP