Una vez que Usain Bolt fue derrotado, los aficionados del atletismo andaban buscando un ídolo para sucederle. Y fue Isaac Makwala, el atleta botsuano al que no se dejó participar al principio por una infección, el que acaparó el afecto del público.
Su buen humor y su 'fair play' chocan con su apodo 'Badman', el hombre malo.
Pero ese apodo no se lo impusieron los demás sino que fue el propio Makwala el que decidió llamarse así.
"El nombre nació en 2014 cuando rompí todos los records nacionales. Decidí bautizarme con el apodo de Badman, el malo en la pista", explica el atleta botsuano, de 30 años.
Y es que Makwala no parece tener nada de malo, como demuestran sus declaraciones 'fair-play', siempre con un tono amistoso.
"Wayde van Niekerk es mi hermano. Hemos salido para conquistar juntos el mundo y ganar medallas para África. Es un chico muy amistoso y adorable", señaló el botsuano en referencia a su rival.
Lejos de entrar en rivalidad con el sudafricano, su principal rival en las pruebas de 200 y 400 metros, Makwala tiene una gran amistad con su adversario en la pista, que solo pudo ser segundo este jueves en 200 metros, tras el turco Ramil Guliyev.
Makwala no cree en rivalidades. Piensa que una victoria se sustenta en la confianza en sí mismo.
Las frases positivas son constantes en su cuenta de Facebook.
"Es importante mantener los sueños. Hay momentos en los que dudas. Siempre van a llegar malos tiempos, pero no para quedarse. Todos pasan. Es muy importante tener eso presente. La fuerza crece en los momentos en los que parece que no puedes avanzar", señala.
Un mal momento llegó cuando la IAAF no le dejó participar primero en 200 y luego en 400 metros, debido a una infección, impidiéndole la entrada al estadio.
Después la IAAF se echó atrás y le dejó hacer una repesca en solitario para entrar en semifinales. Al final llegó a la final, aunque fuera solo sexto.
- Filosofía positiva de la vida -
Una de sus frases preferidas la acuñó Arthur Ashe, un jugador afroamericano de tenis, ganador de varios Grand Slams en los sesenta y setenta.
"Una de las llaves para el éxito es la autoconfianza. Una llave para la autoconfianza es la preparación", dijo Ashe en su día y Makwala la cuelga en su página de facebook.
Isaac Makwala es el pequeño de seis hermanos, cuatro chicas y dos chicos.
Al principio le gustaba el fútbol, pese a que una de sus hermanas hacía atletismo.
Fue futbolista en su ciudad de Tutume hasta la edad juvenil, por lo que no fue hasta 2006, con casi veinte años años, que empezó a concentrarse en el atletismo.
Un día estaba siguiendo una reunión de atletismo en televisión y empezó a pensar que le gustaría un día verse en la pantalla, lo que le motivó para entrenarse.
Entrenado por Bobby Gasietsiwe, un año después tuvo su primera competición en el extranjero, en Eindhoven (Holanda).
Después tomaría parte en los Juegos Africanos de Argel, llegando a semifinales en 400 metros, antes de ganar el oro con su país en el relevo 4x400, lo que le permitió acudir al Mundial de Osaka-2007, siendo el primero en el cuarteto botsuano.
En 2010, tuvo una beca que le permitió irse a entrenar una temporada a Jamaica, a las órdenes del técnico Glen Mills, mentor de Usain Bolt.
Makwala es fácil de reconocer en la pista, ya que viste una llamativa manga amarilla en su brazo derecho, como tributo a su atleta favorita, Sanya Richards-Ross, que fue la primera en vestirla.
Su debilidad es su hija Kelly, que en julio cumplió seis años y a la que contará orgulloso cómo se ganó el cariño del público del Estadio Olímpico de Londres.
FUENTE: AFP



