Acelerando hacia su segundo premio MVP, el camerunés Joel Embiid firmó el miércoles una exhibición de 51 puntos en el triunfo de los Philadelphia 76ers 127-113 ante los Minnesota Timberwolves mientras los Lakers siguen a la baja desde su triunfo en la Copa.
El vigente MVP (Jugador Más Valioso) sumó su segundo partido de la campaña con medio centenar de puntos, tras los 50 que le endosó dos semanas atrás a Wizards, y agregó también 12 rebotes.
Embiid, de 29 años, fue capaz de realizar este recital frente a un equipo que cuenta con Rudy Gobert (8 puntos y 9 rebotes), tres veces Mejor Jugador Defensivo en la NBA, y otro pívot estelar, Karl-Anthony Towns (23 y 13).
Fue el duodécimo partido consecutivo de Embiid con al menos 30 puntos y 10 rebotes, una racha que nadie lograba en la NBA desde Kareem Abdul-Jabbar en 1972.
Emulando a otro mito de la NBA, el pívot es el primer jugador de los Sixers con tres juegos consecutivos de al menos 40-10 desde Wilt Chamberlain en 1967.
"Este uno de los mejores equipos de la liga y el mejor del Oeste", dijo Embiid sobre sus rivales.
"Al empezar el tercer cuarto, tuvimos algunos momentos difíciles, pero nos mantuvimos unidos y seguimos empujando y conseguimos la victoria", subrayó el máximo anotador de la temporada, con 34,4 puntos de media por partido.
A su lado volvió a brillar el joven escolta Tyrese Maxey (35 puntos), otro jugador clave para que los Sixers no se resintieran de la marcha de James Harden y ocupen la tercera posición del Este.
Los Lakers naufragan en Chicago
En Chicago, los Lakers perdieron 115-103 ante los Bulls y acumulan cuatro derrotas en los cinco partidos jugados desde que se proclamaron los primeros campeones de la Copa de la NBA.
El equipo angelino logró levantar una desventaja de 17 puntos en el segundo cuarto pero sus esfuerzos no dieron frutos ante la gran diferencia de acierto desde la línea exterior.
Si los Bulls convirtieron 18 de sus 34 intentos (52,9%), los visitantes se quedaron en 12/37 (32,4%), con titulares como D'Angelo Russell errando sus cuatro lanzamientos hasta acabar con 2 puntos.
LeBron James rozó el triple doble con 25 tantos, 10 rebotes y 9 asistencias y Anthony Davis logró 19 puntos y 14 rebotes pero, aparte del reserva Austin Reaves (21 puntos), tuvieron muy poca ayuda de sus compañeros.
"Todos odiamos perder", dijo Davis, que acabó el partido pese a sufrir una torcedura de tobillo izquierdo. "No hay descanso y no llegará ayuda. Tenemos que hacerlo dentro de este vestuario, hay que que encontrar la forma de ganar".
Por los Bulls, que no contaban con el escolta All-Star Zach Lavine, hasta ocho jugadores superaron la decena de puntos, con el veterano DeMar DeRozan alcanzando los 27 con 9 asistencias.
