ARLINGTON, Texas (AP). Aaron Rodgers, el mariscal de campo de Green Bay, fue nombrado Jugador Más Valioso del Super Bowl, un honor que nunca obtuvo su predecesor Brett Favre.
Rodgers tiene 27 años, los mismos que tenía Favre entonces. Y después de ser el suplente hasta que los Packers se desprendieron de Favre, Rodgers aprendió rápidamente. Esta fue su tercera temporada completa como titular, y fue particularmente magistral durante toda la postemporada, llevando al campeonato a los Packers, sextos preclasificados.
"Hay que darle el mérito a nuestra defensa. Conjuntamos aquí un gran grupo de hombres, mucho carácter", dijo Rodgers, quien lanzó dos pases para anotación a Greg Jennings y otro a Jordy Nelson. "Simplemente es grandioso poder compartirlo con ellos", agregó.
No hay que olvidar que el gran desempeño de Rodgers fue contra una cotizada defensa de Pittsburgh, la que cuenta con el mejor jugador defensivo de la NFL, Troy Polamalu, y el temido James Harrison. Los Steelers limitaron esta temporada a sus adversarios a un promedio de 14,5 puntos por juego, el más bajo de la liga, pero los Packers superaron esa cifra en el segundo cuarto.
Rodgers no estuvo perfecto todo el juego. Pero quizás se le podría perdonar si estuvo nervioso al inicio. Después de todo, sólo había disputado un encuentro de postemporada en su carrera antes de esta campaña. Un debut en Super Bowl ciertamente debe alterar los nervios, especialmente a un quarterback.
Es así que Rodgers comenzó el enfrentamiento lanzando el balón fuera del alcance de sus receptores, completando únicamente uno de sus primeros cinco pases. Después afinó la puntería y mostró precisamente la razón por la cual los Packers lo seleccionaron en la primera ronda del draft del 2005 y optaron por dejar libre a Favre.
Por otro lado, se suponía que Ben Roethlisberger, con sus dos campeonatos de Super Bowl previos, sería quien no sufriría el peso del gran escenario. Mientras que a él le interceptaron dos pases en la primera mitad, fue Rodgers quien brilló.
Improvisó jugadas a la carrera, adivinó las movidas de la defensiva e hizo ajustes. Y realizó todo sin el beneficio de ninguna ayuda de un juego terrestre, el cual se limitó a 50 yardas.
En la segunda mitad, Rodgers tuvo otro lapso difícil al lanzar cinco pases incompletos consecutivos y salir del terreno de juego rápidamente una y otra vez mientras los Steelers seguían obligándolos a patear de despeje.
Pero Rodgers recuperó la mejor forma cuando se requirió en el cuarto período, dirigiendo una serie ofensiva de 55 yardas para anotación después de que el corredor de los Steelers Rashard Mendenhall perdió un balón que recuperó Desmond Bishop.
Después de que los Packers detuvieron la última serie ofensiva de los Steelers, todo lo que tuvo que hacer fue caminar en el terreno y poner la rodilla sobre el mismo para agotar el tiempo. Poco tiempo después, Rodgers estaba aferrando el trofeo Vince Lombardi, uniéndose a Favre y Bart Starr como los mariscales de campo que han traído campeonatos de Super Bowl al lugar que gustan llamar la capital de los títulos en Estados Unidos.
FUENTE: Agencia AP

