SPARTANBURG, Carolina del Sur, EE.UU. (AP). Casi todo es nuevo en los Panthers de Carolina. Hay nuevo cuerpo de entrenadores, nuevo quarterback titular y nueva actitud positiva y relajada, luego de una temporada en la que el equipo tuvo récord de 2-14 bajo la conducción del entrenador John Fox.
A pesar de la debacle del año pasado, el gerente general Marty Hurney no trató de hacer una renovación en el roster, confiado en el joven núcleo de jugadores.
Hurney convenció al dueño del equipo Jerry Richardson de repartir más de 200 millones de dólares en contratos para mantener al running back DeAngelo Williams, al defensive end Charles Johnson (11,5 capturas de quarterback) y a los linebackers Jon Beason, Thomas Davis y James Anderson (130 tacleadas).
Los Panthers también tuvieron buenas noticias en el receso cuando el wide receiver Steve Smith decidió quedarse en vez de meter presión para que fuera cambiado.
Los Panthers no temieron en agregar algunas piezas clave donde lo necesitaban, incluyendo un canje para llevarse al tight end Greg Olsen, quien al parecer será un factor importante en una ofensiva que se perfila para explotar la posición que practica el ex jugador de los Bears.
El entusiasmo está de regreso en la afición de Carolina, gracias en gran parte a la adición del quarterback Cam Newton y de un nuevo esquema ofensivo que está siendo instalado por el coordinador Rob Chudzinski.
Los Panthers no habían tenido un prospecto de nombre grande en la posición de quarterback como lo es Newton desde que tomaron a Kerry Collins con la quinta selección del draft de 1995. Newton, quien condujo a la Universidad de Auburn al campeonato nacional y que ganó el trofeo Heisman la temporada pasada como mejor jugador universitario, no tardó en enseñar buen aplomo en la pretemporada de Carolina.
A principios del campo de entrenamiento, al nuevo entrenador en jefe Ron Rivera le pidieron que describiera a la primera selección del pasado draft y él simplemente contestó, "¡Wow!".
"Lanza pases de 50 yardas apoyado en su pie trasero", dijo el receptor Smith, uno de los mejores de la liga, sobre Newton. "No me voy a sentar aquí cada semana y hablar de lo bueno que es Cam. No ganó el Heisman por un error en las boletas. Ganó porque es bueno".
Por ahora, Newton sigue en una batalla por ser el quarterback titular con Jimmy Clausen, quien espera recuperarse de una primera temporada en la que tuvo marca de 1-9. Pero es claro que Newton es el hombre de largo plazo.
Luego de tres juegos de pretemporada, Newton había completado 21 de 52 pases para 275 yardas, sin touchdowns, pero también sin pases interceptados. Eso sí, sus 67 yardas y un touchdown en apenas ocho acarreos son muestra de la dimensión que puede darle a un equipo. En esos partidos, Clausen completó 17 de 29 pases para 173 yardas, 1 TD y un pase interceptado.
Los Panthers fueron una ruina al ataque el año pasado, al anotar sólo 16 touchdowns mientras terminaban últimos en puntos anotados, ofensiva total y yardas por pase.
La nueva ofensiva de Chudzinski contempla cambiar todo eso. Incluye un ataque por pase agresivo y de profundidad no muy distinto al que Rivera, un hombre de ascendencia mexicana y puertorriqueña, tenía el año pasado en los Chargers, donde era coordinador defensivo. Los Chargers, con Philip Rivers como quarterback, lideraron la liga en ofensiva.
"Es una ofensiva divertida", dijo Olsen. "Es divertida para los quarterbacks, los running backs, los tight ends y los receivers. Es divertido saber que todos pueden anotar en cualquier momento".
Defensivamente, los Panthers también tendrán otro rostro.
Beason, el linebacker medio que es al ancla del equipo, dijo que los Panthers tendrán un estilo agresivo que será distinto en comparación con el año anterior. Beason (121 tacleadas en 2010) estima que los Panthers enviaron disparos al quarterback el 30 por ciento de las jugadas la campaña anterior, pero dijo que espera que las cargas se dupliquen.
"Vamos a dictarle a las ofensivas lo que queremos", dijo el linebacker.
Al parecer, el optimismo está por todas partes, y todo empieza con Rivera, un entrenador en jefe novato a quien sus jugadores no han tardado en empezar a tenerle mucho aprecio. "Estoy optimista de quiénes somos y en quiénes podemos convertirnos", confesó Rivera. "¿Me gustaría ganar todos (los juegos)? Absolutamente. ¿Pienso que podemos ganar 10? Sí. Creo que podemos ganar 10".
Diez juegos ganados haría de los Panthers una de las grandes historias de 2011.
FUENTE: Agencia AP

