FILADELFIA (AP). Michael Vick ha rendido buenos resultados desde que se convirtió en el quarterback titular de los Eagles de Filadelfia, ganándose la simpatía de algunos aficionados del equipo de la NFL que en un principio rechazaron su contratación.
Debbie Sanville y su marido tienen entradas para todos los partidos de los Eagles en la temporada y no han asistido a un solo encuentro desde la contratación de Vick. No tienen la intención de modificar su actitud mientras siga en el plantel activo. Sanville cree que Vick no tiene ningún remordimiento por organizar peleas de perros y que solamente se lamenta de que haya sido atrapado.
"Esa es nuestra protesta silenciosa hacia el estadio. Uno tiene que tomar una posición en algún momento de la vida y esta es la nuestra", enfatizó Sanville. "Me duele gastar el dinero, pero mi esposo es un aficionado de toda la vida de los Eagles. Va a durar más que Vick".
El domingo, luego de victorias en dos actuaciones seguidas como titular fuera de casa, Vick volverá a dirigir la ofensiva, esta vez como local. Posiblemente será un día emotivo para los aficionados de los Eagles en varios aspectos. No sólo es que Vick juegue de titular, luego de encabezar los triunfos de 35-32 y 28-3 sobre los Lions de Detroit y los Jaguars de Jacksonville, respectivamente, sino que el partido coincide con el retorno del mariscal de campo Donovan McNabb.
Después de 11 temporadas con los Eagles, McNabb es titular con los Redskins de Washington.
Los asientos de Sanville, que cuestan unos 2.000 dólares anuales, estuvieron vacíos toda la campaña anterior. El matrimonio, de la ciudad de West Chester en el estado de Pensilvania, donó las entradas para varios de los encuentros de esta temporada a un amigo con una enfermedad terminal y su hijo adolescente. Pero sus butacas de cualquier manera seguirán sin uso.
"(El entrenador) Andy Reid ha hecho un pacto con el diablo", estimó Sanville, una profesora que dirige en Downingtown, Pensilvania, un centro de apoyo a animales y posee dos perros que fueron retirados de las casas de personas con numerosos animales. "Hay algo de sadismo dentro de él (Vick) y es horroroso que lo estén glorificando".
Vick, una vez el jugador mejor pagado en la NFL, fue encontrado culpable en agosto del 2007 de asociación delictiva y de dirigir a una banda que organizaba peleas de perros. El otrora jugador de los Falcons de Atlanta pasó 18 meses en una prisión federal.
En agosto del 2009 fue contratado por los Eagles, menos de un mes después de su excarcelación, lo cual desató críticas de grupos defensores de animales y de aficionados que cuidan de los animales.
Wayne Pacelle, presidente de la Sociedad Humanitaria de Estados Unidos, reconoció que no creyó del todo cuando Vick expresó la intención de ayudar al grupo. Desde entonces, dijo, Vick ha cumplido el compromiso de realizar a la semana dos recorridos por escuelas de la ciudad con un mensaje contra las peleas de perros.
"Lo que Michael Vck hizo fue despiadado y cruel", consideró Pacelle. "Es importante que se pare delante de los jóvenes que lo admiran por ser un astro deportivo, y les diga cuán censurables son las peleas de perros".
FUENTE: Agencia AP

