Baloncesto Baloncesto -  22 de junio de 2012 - 03:00

Promesa cumplida para los fanáticos del Heat de Miami

MIAMI (AP). Cuando la ventaja del Heat de Miami el jueves por la noche se disparó de apenas 5 puntos cerca de la pausa a 24 para el final del tercer perí­odo, sus fanáticos fuera de la AmericanAirlines Arena decidieron que era hora de celebrar el segundo campeonato del equipo en seis años.

Los miles de fanáticos en bares, restaurantes y un parque junto al estadio gritaron en júbilo cada vez que el Heat encestó una andanada interminable de triples. Los fanáticos aprovecharon el cuarto perí­odo para iniciar anticipadamente la fiesta mientras veí­an a su equipo encaminarse a una victoria de 121-106 sobre el Thunder de Oklahoma City. El Heat ganó la serie en cinco juegos.

La promesa hecha a los hinchas en el sur de Florida 23 meses atrás cuando LeBron James y Chris Bosh llegaron para sumar sus talentos a Dwyane Wade finalmente se cumplió.

"LeBron nos prometió el anillo del campeonato y nos trajo el anillo del campeonato", dijo Ivine Mulkey, de 32 años.

Orlando Hernández, de 33, apuntó que habí­a sido un esfuerzo colectivo, con importantes contribuciones en el quinto juego de jugadores como Mike Miller, Mario Chalmers y Shane Battier.

"Es el mejor juego que han tenido, la mejor final. Es increí­ble la forma en que rindieron. No se trata solamente de una persona. Es todo el mundo", dijo Hernández.

Cuando el partido finalizó, los fanáticos en los bares del barrio se dirigieron hacia el estadio, donde se encontraron con aquellos que salí­an del recinto, para celebrar juntos. Golpearon ollas y soplaron silbatos. Se compraron camisetas de campeonato y ediciones especiales del periódico The Miami Herald fueron repartidas. El tráfico en Biscayne Boulevard en las afueras del estadio estaba completamente trabado.

La policí­a de Miami no reportó problemas tras el partido.

James, Jugador Más Valioso de la temporada regular y de la final, quizás es odiado en Cleveland y en otras partes por dejar a los Cavaliers de su estado natal, pero su ciudad adoptiva le expresó una avalancha de amor tras el partido. Los fanáticos ondearon fotos de su héroe y le defendieron contra sus crí­ticos, que lo habí­an calificado de débil y de no ganar un campeonato.

"LeBron silenció a sus crí­ticos", dijo Matthew González, de 21 años.

Los fanáticos estaban haciendo planes ya para la próxima temporada. Después de todo, James no prometió solamente un campeonato.

"Vamos a ganar también el próximo año. Este es sólo el comienzo", dijo la fanática Samamtha Stevens.

FUENTE: Agencia AP