Deportes 8 de agosto de 2008 - 10:00

Ana Paula suspende vacación para competir en Beijing

BEIJING (AP). Ana Paula trabajó denodadamente los dos últimos años para clasificarse para los Juegos Olí­mpicos de Beijing. Cuando quedó afuera del equipo, planificó una vacación de una semana con su novio en Los Angeles, desconectó su teléfono y trató de descansar.

Pero a más de 17.000 kilómetros (11.000 millas) de Rí­o de Janeiro, Juliana, una de las integrantes del equipo femenino de vóleibol de playa practicaba en el estadio de Chaoyang Park de Beijing y se dio cuenta de que una rebelde lesión en un ligamento le impedirí­a jugar. Se decidió entonces que la compañera de Larissa serí­a Ana Paula, de 36 años y prolongada trayectoria.

El primer partido se jugaba tres dí­as después. El viaje a Beijing toma 24 horas. Y nadie podí­a comunicarse con ella.

"Brasil está en el otro lado del mundo", dijo Ana Paula el viernes, horas después de aterrizar en Beijing, justo a tiempo para ir a la ceremonia inaugural. "La vida la trae sorpresas a una. Nadie sabe lo que puede pasar. Pero como en el ejército, un buen soldado debe estar siempre listo".

Juliana y Larissa son las dos mejores clasificadas del vóleibol de playa brasileño. En los juegos participan 24 equipos y Ana Paula finalizó octava con Shelda Bede en un torneo internacional preolí­mpico. Sin embargo, quedó afuera porque ningún paí­s puede inscribir a más de dos equipos y Brasil también tení­a a Talita y Renata.

Juliana se lesionó en junio y los médicos le recomendaron que se operase de inmediato. Pero ella prefirió esperar. A fines de julio participó en un torneo y no sintió nada.

"Hace dos semanas la federación (de vóleibol) me dijo que ella estaba bien. Me alegré porque sé que trabajó muy fuerte los últimos cuatro años", expresó Ana Paula, quien en ese momento pensó que habí­a perdido toda esperanza de ir a Beijing.

El problema, sin embargo, no habí­a desaparecido y a último momento Juliana admitió que no estaba en condiciones de competir.

"Es una guerrera increí­ble", expresó el delegado brasileño Marco Teixeira. "Dijo que podí­a jugar, pero que si Brasil querí­a el oro, era mejor reemplazarla".

La federación le consiguió a Ana Paula un vuelo en clase ejecutiva, con una escala de 11 horas en Parí­s, donde pasarí­a la noche en un hotel, para llegar a Beijing lo más descansada posible.

Primero, sin embargo, hubo que localizarla. Al no poder ubicarla por teléfono, Texeira envió a alguien a la casa, a las seis de la mañana del miércoles y habló con la hermana.

"Me dijo 'levántate, levántate, que vas a Beijing'. Le respondí­ que no, que no iba", relató Ana Paula, pensando que alguien le estaba ofreciendo hacer comentarios para la televisión.

Ana Paula llegó a Beijing el viernes a las 10.30 de la mañana, pero podrá practicar por primera vez con Larissa recién el sábado, horas antes del choque con las georgianas Cristine Santanna y Andrezza Martins das Chagas.

FUENTE: Agencia AP

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