El ucraniano Oleksandr Usyk ganó en Arabia Saudita la revancha ante el británico Anthony Joshua a los puntos y en decisión dividida, conservando así los títulos mundiales de pesos pesados en las categorías AMB, FIB y OMB.
Ahora busca unificar los cuatro cinturones de pesos pesados y ha lanzado un desafío al también británico Tyson Fury, campeón de la categoría WBC, que anunció a principios de mes su retirada del boxeo.
"Estoy seguro que Tyson Fury no está retirado todavía", dijo el 'cosaco' Usyk a la multitud que abarrotaba los 12.000 asientos del King Abdullah Sports City Arena de la ciudad costera de Yedá, entre ellos el dirigente de facto del reino conservador, el príncipe Mohamed bin Salmán.
"Estoy convencido de que quiere combatirme. Yo quiero combatirlo. Si no combato con Tyson Fury, no combatiré en absoluto", añadió el ucraniano, excampeón olímpico de pesos pesados en Londres-2012.
También medalla de oro olímpica y con una mayor envergadura, Anthony Joshua mejoró sus prestaciones respecto a Londres pero todavía no alcanzó para ganar a Usyk, que se impuso por 113-115, 115-113 y 116-112.
El cosaco, que antes de aceptar la revancha había servido como voluntario en el ejército ucraniano, contó con un punto extra de motivación por la guerra en su país, donde el combate se difundió gratuitamente de manera excepcional.
"Dedico esta victoria a mi país, a mi familia, a mi equipo y a todos los militares que están defendiendo el país", dijo Usyk, con una bandera ucraniana, cuyos colores también lucía en su vestimenta.
Antes del gran combate por el título tuvo lugar en Yedá la primera pelea femenina de Arabia Saudita, en la que la boxeadora dominicana Crystal García perdió contra la británica de origen somalí Ramla Ali.
FUENTE: AFP


