CLEARWATER, Florida (AP). Cuando el boricua J.C. Romero, relevista de los Filis de Filadelfia, regrese al montículo tras cumplir una suspensión de 50 partidos, casi seguramente va a oír algunos abucheos, insultos y menciones de esteroides.
"Yo no hice nada malo", dijo Romero el sábado en el primer día de entrenamientos de pitchers y catchers.
"Es ridículo. Yo no pienso que debería haber sido suspendido por 50 juegos. No tiene sentido. Ellos tienen reglas que hay que seguir, y es desafortunado que yo soy el que está pagando el precio. Para mí, es absurdo, injusto. Yo fui negligente, pero fui acusado como alguien que uso esteroides. No me parece bien. Pero así es".
Romero fue suspendido el mes pasado luego de que los análisis arrojasen la presencia de una substancia prohibida, tras haber consumido un suplemento nutritivo legal. El puertorriqueño no usó una droga ilícita, pero su nombre estará vinculado para siempre con los de jugadores que usaron esteroides.
"Yo no me inyecté nada a escondidas", dijo Romero. "No fue nada así. Yo no pienso que sea justo que yo haya sido suspendido por tantos juegos. La verdad me va a liberar al final".
Romero, un miembro clave del cuerpo de relevistas que ayudó a los Filis a ganar su primera Serie Mundial desde 1980, dijo que entró a una tienda de vitaminas y compró un suplemento que pensó era inocuo.
Pero resultó ser que el suplemento _ 6-OXO _ contiene androstenediona, una substancia que Mark MCGwire usó en los ochenta y que ahora ha sido prohibida por las Grandes Ligas.
Romero es un adepto al ejercicio físico y lo practica todo el año. Dijo que compró el 6-OXO en el verano cuando se le acabó el suplemento ejercicio que había estado usado durante dos años.
A Romero se le detectó la androstenediona luego de análisis de drogas en agosto y septiembre. Se negó a aceptar la suspensión inmediata porque no quería perderse la postemporada ni parecer que admitía culpabilidad.
FUENTE: Agencia AP




