LONDRES (AP). El jefe policial encargado de supervisar el encuentro de fútbol amistoso de Brasil y Escocia en Londres dijo que no hay informaciones oficiales de abusos racistas en ese encuentro pese a las quejas de Neymar de que fue insultado por algunos de los aficionados cuando a los 77 minutos ejecutó un penal que él mismo había provocado.
Empero, el supervisor policial Mark Sheeran, de la Policía Metropolitana, dijo que "la conducta de los aficionados escoceses fue de primera clase y no hubo hecho delictivo alguno dentro del estadio".
El canal brasileño de televisión Sportv dijo que algún asistente del estadio londinense Emirates lanzó una banana hacia donde estaba Neymar, pero la Asociación Escocesa de Fútbol aclaró que al parecer el objeto fue arrojado desde una sección ocupada por aficionados brasileños.
"Me abuchearon bastante, incluso cuando fui a patear el penal", dijo Neymar a Sportv. "Todo el estadio abucheando. Este ambiente de racismo es muy triste. Vinimos de nuestro país para jugar y nos pasa algo así".
"Es triste, prefiero no hablar de ello para que las cosas no se pongan peor", añadió.
Los hinchas de Escocia la emprendieron contra el atacante de Santos tras verse involucrado en un cruce con el volante Scott Brown. La jugada pareció ser de poca relevancia, pero Neymar necesitó de varios minutos de atención y luego se tomó bastante tiempo en salir por un costado mientras el árbitro trataba de reanudar el partido.
Tirar plátanos hacia los jugadores de raza negra fue una constante en el fútbol europeo en las décadas de 1970 y 1980. La práctica ha sido erradicada en gran manera, junto a los cánticos racistas, pero aún suele darse en forma ocasional, sobre todo en el Este de Europa.
FUENTE: Agencia AP


