José Mourinho, el próximo entrenador del Real Madrid, se despidió este miércoles del Benfica, al que "fue un honor y un privilegio" representar, y destacó el "vínculo duradero" que estableció con quienes fueron sus jugadores en el club lisboeta.
El técnico de 63 años también elogió a los funcionarios del equipo, "cuya profesionalidad, dedicación y competencia fueron ejemplares" a lo largo de la campaña.
Mourinho concluyó con un mensaje para sus jugadores, a quienes dejó "un sincero agradecimiento y los mejores deseos de éxito personal y profesional".
"Me llevo conmigo la convicción de que, más que un momento, hemos creado un vínculo duradero: mi jugador un día, mi jugador para siempre", concluyó el nuevo técnico madridista.
El Benfica anunció al final del martes que el Real Madrid pagará los 15 millones de euros de la cláusula de rescisión para contratar a José Mourinho, y minutos después oficializó a su sustituto, Marco Silva.
José Mourinho llegó al Benfica el pasado septiembre para sustituir al destituido Bruno Lage, y terminó la temporada invicto en la Liga Portugal, aunque en tercer lugar y sin haber ganado ningún título.
Fue su segunda etapa en el club lisboeta, donde comenzó su carrera como entrenador principal en 2000, pero las desavenencias con la directiva de las 'águilas' de entonces limitaron su paso por el club a sólo once partidos.
Iniciará ahora un segundo paso por el Real Madrid, al que dirigió entre 2010 y 2013, periodo en el que ganó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España.
FUENTE: EFE


