Otros deportes -  14 de julio de 2015 - 21:29

Jorge Vega López: el pequeño gigante dorado de la gimnasia guatemalteca

A Jorge Vega López no le importó que todos sus rivales le superaran en tamaño. Con su estatura de apenas 1.48 metros, el joven chapín afrontó el martes el gran reto de su vida y dio a Guatemala su primer oro panamericano en gimnasia artística masculina.

"Yo quería ganar un Pachi (la mascota de Toronto-2015)", dijo con sencillez y al mismo tiempo con ternura este muchacho después de imponerse en la final de piso de la gimnasia. "Lo que nunca me imaginé es que me iba a tocar el metal dorado", remata orgulloso.

"Estaba asustado, un poco nervioso porque a mí me gusta salir primero", reconoce Jorge quien fue sexto en la lista de salida de la final.

Uno a uno salieron los gimnastas al tapete a disputarse las medallas. El estadounidense Samuel Mikulak fue el primero y se colocó al frente con 14.925 puntos. El cubano Manrique Larduet quedó abajo con 14.775 de puntuación. Luego apareció el también norteamericano Donnell Whittenburg y brincó a ambos con un registro de 14.975.

Así fueron desfilando todos los gimnastas hasta que apareció el juvenil guatemalteco quien luego de arrancar sonoras ovaciones quedó sorprendido al saber que había terminado en la punta de la clasificación con 15.150 puntos.

La euforia se apoderó de él y de inmediato se dirigió a abrazar a una mujer que le apoyaba en la tribuna. "Esta medalla se la debo a mi segunda madre", reconocería.

- Una vida cuesta arriba -

Patricia de Rosales no es la mujer que dio a luz a Jorge, pero ella lo ha cuidado a él como si así hubiera sido.

"Ella me vio por primera vez hacer gimnasia y me llevó a la Federación. Siempre que yo me quise rendir, ella me levantó", recuerda el pequeño chapín agradecido.

Jorge Vega es el sexto hijo de una familia que creció sin padre. "Yo estaba muy pequeño cuando él se fue", cuenta sin que en su voz se perciba ni siquiera un mínimo reproche.

Su andar en la gimnasia comenzó en 2005. Tenía entonces 10 años. "Yo empecé en una provincia (Sacatepéquez) y viajaba a la ciudad con lo poco que ganaba mi mamá. Ella me daba unos 30 dólares de los 100 que ganaba trabajando. A veces no había dinero para la comida, mucho menos para los transportes para ir a los entrenos", rememora.

Jorge siguió entrenando y en una época lo hizo acompañado por dos de sus hermanos. Sin embargo, ellos corrieron con mala suerte y no pudieron seguir: uno perdió la visión de un ojo, el otro sufrió una lesión en una pierna.

En esa época fue trascendental la presencia de Patricia quien con el ojo clínico que desarrolló como presidenta de la federación guatemalteca de gimnasia lo impulsó a desarrollarse en el deporte.

"Yo realmente no soy su madre, lo tomé desde los siete años. Le vi el potencial y lo empecé a llevar a la capital dos o tres días a la semana. Fue una época muy dura porque tenía que entrenar todo el día; luego pedimos un permiso para que no asistiera a la escuela y yo le daba clases para que él solo se presentara a los exámenes", relata Patricia.

Hacia 2008, Vega dejó en definitiva a su familia y se fue a vivir a la pensión de la Federación. "Él solito con el guardia", recuerda la señora De Rosales.

"Entonces yo soñaba con ser un atleta en barras, pero lamentablemente el cuerpo no me da para eso, pero había que aprovechar lo que uno tiene", apunta Jorge.

La preparación siguió de frente y en el año 2014 su nombre tuvo resonancia a nivel interacional por su actuación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Veracruz: oro en suelo y bronce en salto de potro.

Y ya este martes, a un día de cumplir los 20 años, Jorge ha escrito historia como el primer hombre que da a Guatemala la primera medalla de oro en gimnasia.

"Después de esta medalla me va a dar la locura y voy a incrementar la dificultad en los aparatos", dice muy motivado, pero consciente de que su carrera sigue un proceso.

"Las Olimpiadas de Río no las miramos. Mi proceso Olímpico acaba aquí, pero ya estamos pensando en Tokio y de ahí nos vamos a llevar algo", advierte.

Sin embargo, antes de concretar el sueño de ir a Tokio Jorge buscará el miércoles otra medalla en Toronto. "Ya pienso en la final de mañana", dice sonriente, ilusionado con también salir campeón panamericano en salto de potro.

FUENTE: AFP