El Inter de Milán tuvo que sacar las garras en San Siro para superar al Lecce (1-0), pero el tardío gol de Francesco Pio Esposito sirvió para aprovechar el 'pinchazo' del Nápoles y lanzar la fuga exhibiendo su poderío, su potencial y su mejora constante en lo más alto de la Serie A.
Y más motivo para celebrar si el goleador es tu joven promesa. Canterano de 20 años y apuesta personal de Cristian Chivu, el que ya fuera su entrenador en el segundo equipo. Una relación especial entre ambos que sigue dando sus frutos. Su gol al ocaso del partido para salvar la posición de privilegio fue de nueve puro. Remató Lautaro Martínez, que fue suplente para descansar con un calendario tan apretado, y el rechace de Falcone quedó suelto en el área. Entre la maraña de piernas, casi cayéndose, apareció el pequeño de los tres hermanos Esposito que juegan en el 'calcio' para rematar a placer y marcar el gol que desató la locura en San Siro.
El estadio ya había celebrado antes del comienzo el pinchazo napolitano. Pero fue congelándose poco a poco con el devenir de un duelo que se puso cuesta arriba. Que llegó incluso a peligrar pese a los infinitos intentos de encontrar la recompensa durante todo el partido. Si Sommer no hubiera estado gigante ante el disparo a bocajarro de Siebert antes del tanto de Esposito, todo hubiera sido diferente.
FUENTE: EFE


