Deportes 5 de marzo de 2010 - 16:00

Gobierno de Madrid quiere declarar el toreo patrimonio cultural

MADRID (AP). Tres regiones conservadoras de España defendieron las corridas de toros el viernes y prometieron aprobar leyes para declararlas parte de su patrimonio cultural, mientras otra región del paí­s estudia su prohibición.

Las corridas siguen atrayendo a mucho público en algunas regiones, pero ya no despiertan la misma pasión que en generaciones anteriores. La composición del público en las plazas taurinas suele ser de 40 años o más, en tanto los jóvenes se inclinan por el fútbol u otros espectáculos. A muchos causa repugnancia el derramamiento de sangre y la matanza de animales.

Pero en España, la legalidad o no de las corridas depende de cada región, no del gobierno central en Madrid.

En diciembre, un proyecto de ley para prohibir el toreo en la región de Cataluña superó los primeros obstáculos y ahora está siendo debatido. Las islas Canarias lo prohibieron en 1991, pero allí­ nunca tuvo tanta popularidad.

El viernes, Madrid, Valencia y Murcia contraatacaron.

Estas regiones conservadoras dijeron que no sólo ratificarán la legalidad del toreo, sino que lo consagrarán como parte del patrimonio cultural.

La presidenta de la región de Madrid, Esperanza Aguirre, dijo que las corridas "forman parte de la cultura mediterránea y española desde tiempos inmemoriales", y sostuvo que los pintores Goya y Picasso, así­ como los escritores Federico Garcí­a Lorca y Ernest Hemingway eran apasionados del toreo "como un arte porque es un bien cultural que merece protección".

El debate sobre las corridas en Cataluña, muy difundido por la prensa española, irrita a algunos conservadores. El Partido Popular, principal de oposición, lo considera un ataque a valores fundamentales del paí­s. El partido gobierna en las regiones de Madrid, Valencia y Murcia.

La vicepresidenta del gobierno Marí­a Teresa Fernández de La Vega no piensa intervenir, pero en general se opone a esas prohibiciones.

Ha dicho que el gobierno reconoce el amplio apoyo social que tiene el toreo, pero comprende a sus detractores.

En Cataluña la popularidad de las corridas ha decaí­do últimamente, y Barcelona tiene la única plaza activa en la región.

FUENTE: Agencia AP