NEWPORT, Rhode Island, EE.UU. (AP). Monica Seles se siente cómoda hablando sobre el incidente en el que fue apuñalada en la cancha hace 16 años, incluso en un día de festejo.
"Hablo de eso abiertamente", dijo en una conferencia de prensa. "Como pueden ver, hay una exhibición (sobre mi) aquí en el museo. Cuando hablamos sobre mi exaltación al Salón de la Fama, la pregunta era, ¿debemos incluir lo del apuñalamiento o no? Desafortunadamente es parte de mi carrera. Desearía que no lo fuera, pero fue hace muchísimo tiempo".
El incidente ocurrió el 30 de abril de 1993. Seles estaba en la cima del tenis femenino, había ganado el Abierto de Francia tres años consecutivos y el Abierto de Estados Unidos y el Abierto de Australia dos años en fila.
El ataque sorprendió al mundo deportivo. Mientras estaba sentada durante el cambio de lados en un partido en Hamburgo, Seles fue apuñalada por la espalda por un fanático enloquecido.
Se demoró dos años y medio en volver a jugar, aunque nunca fue la misma.
"Al volver a jugar en Toronto después del apuñalamiento, vi mi carrera en dos etapas, antes y después del apuñalamiento", recordó. "La recepción que tuve reforzó mi decisión de regresar".
Seles ganó ese torneo, uno de 53 títulos de sencillos en su carrera.
Seles fue exaltada junto con el español Andrés Gimeno, el jugador de mayor edad en ganar el Abierto de Francia a sus 34 años y 10 meses. También recibió el honor de forma póstuma el doctor Robert Johnson, quien luchó contra la segregación racial en el deporte.
Gimeno arrancó las risas de los presentes cuando recordó su único título de un major en Roland Garros.
"Iba a retirarme sin ganar uno de los grandes", dijo. "Creo que Dios dijo, 'dejen que el pobre tipo gane uno'".
FUENTE: Agencia AP