Solo una treintena de seguidores esperaban el domingo en la mañana en el aeropuerto de Rio de Janeiro para recibir a una parte de los integrantes de la selección de Brasil, dos días después de su eliminación en cuartos de final del Mundial-2018.
De los siete jugadores que siguieron el viaje hasta Rio, solo Douglas Costa y Philippe Coutinho se acercaron a los seguidores, que les recibieron con aplausos y gritos de "¡Brasil, Brasil!".
Coutinho, uno de los pocos brasileños que salió fortalecido del Mundial en Rusia, al mostrar un gran desempeño especialmente en la fase inicial, se detuvo a firmar algunos autógrafos.
El seleccionador Tite, que debe decidir en los próximos días si acepta la propuesta de prolongar su contrato a la cabeza del equipo, también recibió una cálida bienvenida.
"Vine para acá hoy para dar un apoyo a la selección brasileña, que lo necesita. Estaría aquí en caso de victoria, entonces estoy en la derrota para dar apoyo y decirles a ellos que en 2022 van a traer esa sexta copa para la gente", dijo a la AFP David Santana, quien se acercó al lugar con su esposa, su hijo y su sobrino.
Neymar, quien según el servicio de prensa de la federación brasileña debía también arribar a Rio, no fue visto en el aeropuerto.
Cuando el atacante del París SG llegó a Brasil a comienzos de marzo pasado para operarse de un pie, partió directamente en un avión privado para su lujosa mansión en Mangaratiba, una ciudad balneario a unos 100 km de Rio.
El mediocampista Casemiro, quien se encontraba suspendido para el partido en que la selección fue eliminada el viernes ante Bélgica (2-1), se mostró confiado en declaraciones al sitio web globoesporte.com desde el aeropuerto: "No es el fin de una era", dijo.
"Hace dos años Brasil corría el riesgo de no clasificarse y ahora estábamos como favoritos. Hay muchas cosas buenas", declaró.
FUENTE: AFP


