NUEVA YORK (AP). Si hay un momento ilustrativo de que los Yanquis de Nueva York no tenían la intención de tirar la toalla, ése fue cuando Jorge Posada corrió como una gacela para anotar una carrera en el segundo inning.
La secuencia reflejó el carácter recio de un equipo que no se rinde, al derrotar el miércoles 7-2 a los Rangers de Texas para seguir con vida en la serie de campeonato de la Liga Americana.
Tal es el caso individual de Posada, quien en la noche anterior fue reemplazado por Francisco Cervelli detrás de la receptoría debido a que A.J. Burnett fue el encargado de abrir.
"Quedarse sentado no es agradable", dijo Posada. "Hoy estaba preparado. Soy alguien que se enorgullece con su trabajo. Me divierto jugando y todavía lo hago. Lo de hoy fue el ejemplo perfecto de divertirse y dejar que las cosas te salgan".
Dentro de un racimo de tres carreras en el segundo capítulo, Posada produjo la primera anotación de los Yanquis con un sencillo al jardín izquierdo en cuenta de 2-0. Un sencillo posterior de Curtis Granderson al derecho impulsó la segunda y Posada corrió de primera a tercera.
El jardinero Jeff Francouer tiró desviado en una jugada en la que Posada era un out cantado. Pero terminó anotando la tercera carrera cuando el pitcher C.J. Wilson, quien cubría la antesala, también tiró mal al plato.
En la cueva de los Yanquis, Derek Jeter se rió de oreja a oreja por el corrido de bases de Posada.
"Había varios que se estaban riendo cuando vieron que Posada no paraba de correr. Eso no se ve todos los días", dijo el manager Joe Girardi.
"No sé si fueron 'muchos'. Derek fue quien no paró de decirme cosas", comentó.
Fue la clase de actitud que Girardi esperaba luego de dirigirse a los jugadores tras la derrota 10-3 de la noche previa, que les dejó al borde del precipicio en la serie al mejor de siete partidos.
"Sabemos que Jorge juega con mucha intensidad", indicó Girardi. "Lo que hizo nos soltó. Al correr metió presión y no es usual hablar de un catcher metiendo presión. Pero lo hizo y funcionó".
Otro que también mostró oficio fue el abridor CC Sabathia, quien se las arregló para cubrir seis innings. Ninguno fue fácil al permitir 11 hits y dos carreras.
"Sabathia batalló, hizo lo mejor que podía", dijo el relevista panameño Mariano Rivera. "Hoy los bateadores ayudaron y eso no lo habíamos hecho".
Rivera también destacó la estirpe de una franquicia que busca revalidar su campeonato de Serie Mundial y aumentar a 28 su colección de títulos: "No puedes pasarnos encima, no puedes pasarlo por alto", señaló.
Los Yanquis ahora enfrentar el desafío de ganar los dos partidos que restan en Texas para avanzar al Clásico de Otoño y su consigna es salir victoriosos primero en el juego del viernes, en el que Andy Pettitte será su abridor ante Colby Lewis.
Nueva York es un equipo con una inmensa trayectoria de triunfos, pero el venir de atrás no es algo a lo que están acostumbrados.
"Va a ser difícil, obviamente estamos todavía abajo", dijo Posada. "Tenemos que buscar la manera de hacer el trabajo que hicimos hoy. Miramos un juego a la vez, no podemos pensar en lo que puede suceder".
FUENTE: Agencia AP


