SAN FRANCISCO (AP). En las dos series divisionales de la Liga Americana, Yanquis y Rangers han ganado como visitantes los dos primeros partidos de los playoffs y parecen encaminados a ganarlas, mientras los Gigantes se pusieron en ventaja la serie divisional de la Liga Nacional tras una decisión cuestionable de los umpires.
Mientras tanto, en St. Petersburg, Florida, Michael Young conectó un jonrón de tres carreras después de una controversia por lo que pareció el tercer strike, y los Rangers de Texas blanquearon el jueves 6-0 a los Rays de Tampa Bay para tomar también una ventaja de 2-0 en la serie.
C.J. Wilson se llevó el triunfo por los Rangers, que están a punto de ganar su primera serie de postemporada en su historia, gracias a dos buenas actuaciones de sus abridores.
Lance Berkman conectó el jonrón que significó la ventaja en el quinto acto, y añadió en el séptimo un doblete productor contra Carl Pavano, para que los Mellizos sufrieran su undécima derrota consecutiva en la postemporada. Ocho de esas derrotas han sido contra los Yanquis, que estuvieron en desventaja en cada uno de esos partidos.
Desde que los Mellizos tuvieron su mayor ventaja en esos partidos, los Yanquis los han superado en carreras anotadas por 42-8.
Los Mellizos no han ganado un encuentro de playoffs desde 2004. Sus 11 tropiezos seguidos igualaron la racha indeseable de los Filis de Filadelfia (entre 1915 y 1976), que es la segunda peor en la historia.
Los Medias Rojas de Boston perdieron 13 encuentros seguidos de postemporada entre 1986 y 1995.
Ahora, la ventaja de locales que tenían los Mellizos en la serie se ha esfumado y Minnesota deberá jugar por su vida.
"Cuando Andy actúa en partidos importantes sabe manejar la situación", destacó el manager de los Yanquis, Joe Girardi. "No trata de hacer el lanzamiento perfecto, sino de mantenerse agresivo y hacer lo que sabe y creo que eso es lo que llamamos experiencia".
El taponero panameño Mariano Rivera sacó tres outs para su segundo salvamento en la serie. Amplió a 41 su número de rescates en la postemporada y a 600 salvados en su carrera, de los cuales 559 han sido en la temporada regular.
En tanto, Texas _que es la única franquicia de las Grandes Ligas que nunca ha ganado una serie de playoffs_ al conseguir dos victorias de visitantes pueden cambiar esa situación el sábado, cuando la serie se mude al BallPark de los Rangers.
Ian Kinsler conectó también un cuadrangular por los Rangers, que están en la postemporada por primera ocasión desde 1999 y no habían ganado un duelo de los playoffs en 14 años, antes del miércoles, cuando Cliff Lee maniató al bateo de los Rays en casa.
Wilson lució igual de impresionante, al tolerar apenas dos imparables en seis entradas y dos tercios. Recibió un sencillo de su primer enemigo en el encuentro, Jason Bartlett, y en los siguientes cinco innings limitó a los Rays a sólo tres embasados, por un error, un pasaporte y un pelotazo a un carabinero.
Los Rangers, que durante mucho tiempo han contado con buenos bateadores en su alineación, parecen tener ahora el talento suficiente en el montículo para aspirar a algo en la postemporada.
"Hoy la noticia fue nuestro pitcheo", dijo Young.
Los Rays, cuyo promedio de bateo, de .247, fue el más bajo de un club de la Americana que haya llegado a los playoffs desde los Atléticos de Oakland de 1981, fueron limitados a ocho hits en dos encuentros en el Tropicana Field, donde tuvieron una de las mejores fojas de las mayores en la campaña.
El pitcheo de Texas abanicó a 23 bateadores en dos días, algo que no es sorpresivo. Los 1.292 ponchetes que se llevó Tampa Bay en esta campaña representaron la mayor cantidad por parte de un equipo de Grandes Ligas que haya llegado a la postemporada.
Young resolvió el encuentro con un leñazo de 431 pies, por todo el jardín central, frente a Chad Qualls, quien pensó que había ponchado antes al bateador, con cuenta de 2-2. El umpire del plato Jim Wolf, hermano del lanzador de los Cerveceros, Randy, preguntó a su colega de la inicial, Jerry Meals, quien determinó que Young había detenido el bate antes de que cruzara el plato.
En la Liga Nacional, Tim Lincecum lanzó pelota de dos hits y ponchó a 14 contrincantes durante un debut impecable en la postemporada, y los Gigantes de San Francisco anotaron su única carrera tras una decisión cuestionable de los umpires, para vencer el jueves 1-0 a los Bravos de Atlanta, en el primer encuentro de la serie divisional de la Liga Nacional.
Lincecum se sumó a otros serpentineros que han tenido grandes actuaciones en los incipientes playoffs. Brindó la mejor actuación de su carrera con San Francisco, una noche después de que Roy Halladay, de Filadelfia, lanzó apenas el segundo juego sin hit en la historia de la postemporada, también en su debut.
"Estas son dos de las mejores actuaciones de un lanzador que yo haya visto", dijo el manager de los Gigantes, Bruce Bochy. "¡Qué gran trabajo hizo este chico! ¡Es durísimo!"
Con su gema de pitcheo, Lincecum venció al veterano Derek Lowe.
FUENTE: Agencia AP


