BOGOTA (AP). La policía, en otro desesperado intento para contener la violencia en el fútbol colombiano, impedirá a partir del miércoles el ingreso a los estadios a 25 fanáticos supuestamente promotores de incidentes.
"A los revoltosos los tenemos perfectamente identificados y el comandante de la policía encargado de la seguridad de cada partido dispondrá de información completa para evitar que los revoltosos entren a los estadios", indicó Páez Barón.
La medida se sumó al grupo elite de 1.200 efectivos creado recientemente para encarar a las barras bravas.
El parlamentario Juan Carlos Granados, por su parte, presentó un proyecto de ley según el cual los violentos serían juzgados como terroristas y enfrentarían condenas de hasta 15 años de cárcel.
Las alarmas se activaron tras los incidentes violentos en el estadio Centenario de Armenia provocados por la barra "Los del Sur" del Nacional, que ganó 1-0 al local Deportes Quindío por el torneo Clausura el 1 de agosto.
La acción de los vándalos viene de tiempo atrás, y el club Santa Fe y la policía en un fallo sin precedentes en Colombia, fueron señalados por un juez como culpables por la muerte violenta de un aficionado en el estadio El Campín.
Edison Andrés Garzón, cuando portaba una bandera del Santa Fe, fue apuñalado el 11 de mayo del 2005 por un fanático del América que jamás fue detenido.
Según el abogado Harold Penagos, representante legal de la familia de la víctima, el fallo de la semana pasada del juzgado de Bogotá concluyó que el Santa Fe era responsable en su condición de organizador del partido ante el América y la policía por tener a su cargo el esquema de seguridad del escenario.
La familia de Garzón procura una indemnización cuyo monto lo determinará el juez posteriormente.
FUENTE: Agencia AP



